sábado, 18 de mayo de 2013

El Testamento de Videla

CUBADEBATE

Las últimas confesiones de un dictador

En febrero de 2012, la revista española Cambio16 publicó un reportaje sobre Jorge Rafael Videla, hecho por el sociólogo Ricardo Angoso. En una nota posterior, el periodista Horacio Verbitsky destacó el "enorme valor histórico" de esa entrevista en la cual el dictador reivindicó el accionar de las Fuerzas Armadas, habló del apoyo al golpe de algunos partidos políticos y la Iglesia Católica, y consideró que los indultos de Carlos Menem corrigieron el "error" de condenar la represión de Estado.

- Las Fuerzas Armadas ofrecieron cuatro cursos de acción y el gobierno justicialista eligió el más drástico y rápido. El presidente interino Italo Luder les dio "licencia para matar". – Con tan amplios poderes "casi no hubiera sido necesario dar el golpe de Estado", que se debió a "otras razones". Así alude al "peor crimen de la dictadura, la miseria planificada de millones", como escribió Walsh. – El líder de la oposición, Ricardo Balbín, le preguntó si estaban "dispuestos a dar el golpe". Videla lo interpreta como otra licencia. "Los radicales apoyaban el golpe, estaban con nosotros". "Los empresarios también colaboraron", por medio del ministro de Economía Martínez de la Hoz. – "Mi relación con la Iglesia Católica fue excelente, muy cordial, sincera y abierta", porque "fue prudente", no le creó problemas ni siguió la "tendencia izquierdista y tercermundista" de "otras iglesias del continente". Condenaba "algunos excesos", pero "sin romper relaciones". Con el presidente de la Conferencia Episcopal, Cardenal Raúl Primatesta, hasta "llegamos a ser amigos". Sobre el conflicto interno, que Videla llama guerra, "también tuvimos grandes coincidencias". – Además "teníamos a los capellanes castrenses asistiéndonos y nunca se rompió esta relación de colaboración y amistad". – Por primera vez, Videla admitió el método del secuestro de personas y su posterior asesinato. El vocablo desaparecido, que usaron por comodidad, para no dar explicaciones, fue "encubridor de otras realidades". Dijo que los asesinados así habían sido 7.000, el mismo número que reconoció Díaz Bessone. Añadió que "sabemos quiénes murieron y en qué circunstancias". – Consideró "correcto" el enfoque de los tres niveles de responsabilidad de Alfonsín, quien "se ciñó al derecho", actuó "con decoro" y en "forma prudente". Además dictó las leyes de punto final y obediencia debida. "Aunque cometió errores, la Justicia funcionaba". – Menem enmendó esos errores y "cumplió a través de los indultos". – El peor momento para los militares ocurre "con la llegada de los Kirchner al gobierno. Ha habido una asimetría total en el tratamiento a las dos partes enfrentadas en el conflicto". – Hoy "la República está desaparecida", porque no hay justicia sino venganza.


viernes, 17 de mayo de 2013

La trama siniestra

Ilustraciòn usada primero por el Blog del Fusilado en un post muy recomendable: http://elblogdelfusilado.blogspot.com.ar/2013/05/el-tio-patilludo-mitos-y-leyendas.html

Por Teodoro Boot

Si a veces uno siente que le están tomando el pelo, en los últimos tiempos, de tan habitual, esa sensación se tornó muy incómoda. Porque cuesta diferenciar lo real y percibido de lo alucinado.
¿Quienes nos toman el pelo? Todos, o cuando menos demasiados. Desde el jefe de gobierno porteño que ha declarado la independencia de la república de Buenos Aires, a la Presidenta de la Nación, que se burla de las tonterías dichas por un ex ministro de Economía, preguntándose como semejante pelandrún pudo llegar a ocupar esa cartera… en la que lo designó ella misma. Pasando por la desternillante recreación del dúo cómico Buono y Striano que protagonizan Jorge Lanata como Rafael Buono y Luis Majul como Salvador Striano.
La remake es burda y más exagerada que una parodia de Mel Broks: ¿alguien puede llegar a creer que el periodista Striano invite a su programa a colegas que se ocupan de explicarle muy puntillosamente que es un auténtico idiota? Eso no puede ser en serio:  tiene que haber sido preparado para provocar risa.
Otro tanto podría decirse del investigador estrella de la TV capaz de presentar testigos que lo desmienten en cámara. El mismo que reconstruye una extrañísima –y convengamos que muy peligrosa bóveda– cuya puerta se abre hacia adentro.
Ha de ser a propósito, porque en la vida real nadie puede ser tan pavo de construir una bóveda que se abra hacia adentro: las puertas de las bóvedas siempre abren hacia afuera, pues de hacerlo hacia adentro sería imposible alcanzar lo que queda oculto tras la puerta: para hacerlo, habría que meterse adentro y cerrarla, con lo que sería el comedido quién  quedaría encerrado.
La mostrada por Buono es, pues, una auténtica bóveda cazabobos: En la que habría quedado atrapado Néstor Kirchner cuando quiso sacar más billetes. De poder demostrarse esta sospecha, que cada día que pasa cobra más cuerpo, el interrogante de Mirtha Legrand estaría resuelto: el ataúd que contenía los supuestos restos de Kirchner estaba efectivamente vacío, puesto que el ex presidente habría encontrado una muerte horrible encerrado dentro de la bóveda de Buono, de la que sería imposible sacar su cadáver, tendido detrás de la puerta, que habría impedido abrir la bóveda y realizar un funeral de cuerpo presente.
De donde vendríamos a descubrir lo que, no obstante su perspicacia, a Buono le pasó desapercibido: que mientras en la bóveda se encuentra el cadáver, es en el mausoleo donde deben estar los famosos billetes.
Inmune a todo, de pie dentro de la bóveda, Buono afirma que, de estar llena de billetes, habría ahí como dos mil millones de euros. No se lo pregunta, pero yo se lo digo: de estar llena de gordos, a ojo de buen cubero, en la bóveda cabrían al menos cinco, y si en vez de billetes o gordos se tratara de atesorar escarbadientes, habría más de cien mil millones de palillos.
Cualquiera puede preguntarse por qué a alguien en su sano juicio puede ocurrírsele meter en una bóveda cinco gordos, un montón de escarbadientes o cientos de miles de billetes de euros. La respuesta es simple: semejante disparate se le puede ocurrir a quien cree que el dinero se transporta en avión. Y puesto que no existen los bancos ni las propiedades ni las acciones ni las empresas, ni los pozos petroleros, ni los casinos de Las Vegas ni la inflación se morfa cualquier fortuna, los multimillonarios juntan billetes, como el tío Rico (antes, Patilludo). Pero siendo millonarios, no los meten en el colchón sino que, también emulando al tío Rico, se construyen una bóveda, pero no una bóveda normal sino una que abre hacia adentro. Porque además de millonarios, son tarados.



La plata de los jubilados

Con ser demasiado, no resultó suficiente para el ex director jurídico de Telefónica Argentina. Enterado por Buono de la existencia de la bóveda, el doctor Alejandro Fargossi se presentó ante los tribunales para exigir el allanamiento del domicilio de la presidenta en Río Gallegos. No dijo que allí haya una bóveda en la que ella esconda gordos o escarbadientes, sino que en ella escondería... la plata de los jubilados.
Al parecer, para hacerse un extra, el piloto del avión que llevaba hacia el Uruguay los billetes que Lázaro Báez y Néstor Kirchner robaban hasta dejar a Santa Cruz hecha un desierto patagónico, de regreso a Río Gallegos traía la plata que Cristina robaba a los jubilados.
A nadie se le ocurrió hacer un clearing y ahorrarse el flete. Ya lo dijo Buono: los millonarios son así, medio retardados.
Huyendo de la represión que terminó de psicotizar a los internos del Borda, apaleados y tiroteados por la Metropolitana por encontrarse dentro del manicomio y no afuera (lo que  es suficiente para terminar de enloquecer a cualquiera), el eterno candidato presidencial Juan Ricardo Mussa llegó hasta Comodoro Py para acusar de asesinato a Cristina Fernández de Kirchner y a Máximo Kirchner y exigir la exhumación del cuerpo del ex presidente. Dijo que Néstor Kirchner habría muerto de un disparo en la nuca.
Puesto que, por prudencia, las autoridades sanitarias no permiten la transmisión de los programas televisivos de Buono y Striano dentro del frenopático de la calle Vieytes, pues los internos podrían tomárselos en serio, Mussa ignoraba que el cadáver del ex presidente parece no encontrarse en el mausoleo erigido en su honor, sino en la bóveda en la que quedó encerrado cuando quiso sacar más euros, o dólares, o escarbadientes, o gordos o lo que estuviera amarrocando.
Puesto que Dios escribe derecho en renglones torcidos, el reclamo de Mussa podría destruir definitivamente el castillo de mentiras del kirchnerismo si no fuera porque, debido a que Dios también escribe torcido en renglones derechos, el juez, comprado por De Vido, amenazado por Guillermo Moreno y respondiendo a las órdenes del supremo Ricardo Lorenzetti se negó a ordenar la exhumación del presidente asesinado.
Así, el contubernio entre la Presidenta de la Nación y el presidente de la Corte impidió la revelación de una circunstancia extraordinaria. Preste el lector atención: el político justicialista en situación de fracaso Eduardo Arnold, alias Chiquito, quien acompañó como vice a Kirchner en la gobernación de Santa Cruz, también reclamó el allanamiento del mausoleo, pero en este caso porque debajo del ataúd habría una caja fuerte con la plata de la corrupción, no queda clara si la robada a los jubilados o la que Lázaro Baez llevaba en avión al Uruguay para despistar a Buono, en cuyo caso quedaría demostrada nuestra presunción de que la plata no está en la bóveda que abre hacia adentro, y cuya puerta se encuentra obturada por el cadaver de Kirchner.
Chiquito no reveló ni la identidad ni naturaleza de sus fuentes, pero se rumorea en Santa Cruz que el ex vicegobernador habría escuchado la voz de Florencia Kirchner decir: "Maxi, correlo a papá que necesito unos dólares para comprar el pasaje a Niuyor".
Lo cierto es que todo intento de llegar a la verdad es inútil desde que el kirchnerismo avasalló a un Poder Judicial impoluto alterando el modo de elección de un Consejo de la Magistratura que no se conformó sino reciçen en el año 2010 y que nunca consiguió funcionar.
Todo se conecta con todo y de conexión en conexión se va revelando la trama siniestra de una presidenta que además de burlarse de que llegó a ministro un pelandrún designado para ese cargo por ella misma y para colmo capaz de construir mausoleos para guardar la plata y esconder cadáveres en la caja fuerte; un intendente que anula una ley nacional mediante un decreto municipal; un comediante que para demostrarnos la existencia de una bóveda se mete en una de utilería a la que alucina llena de euros, y una policía metropolitana que reprime a los internos de un hospital psiquiátrico... Una cabal demostración de lo que siempre sospechamos: los locos son los que están afuera.
Menos mal que se juntaron Pino Solanas y Elisa Carrió, que si no, no sé qué sería de nosotros.

La autovictimización de Lanata y Clarín: Tanta pavada taraba a un titán

Estan ciegos, son idiotas ¿O qué es lo que pasa aquí?. Moris, Escuchame entre el ruido.

¿Entienden mi laconismo? A Morales Solá se le ocurre soltar un dislate, tipo Cortina de humo para tapar que Papel Prensa es una empresa monopólica que los clarinetos se afanaron en complicidad con los milicos y que puede ser perfectamente expropiada en beneficio de los diarios del interior y de la libertad de expresión e información. Lanata agarra la pelota y hace de esa nadería todo un mundo... Y todos le piden al gobierno que se pronuncie sobre una eventual intervención a Clarín. Lo mismo podían haber emplazado a Cristina a declarar solemnemente que no mató a Juan Duarte. Cuanta pelotudez. Temo que de lanzarse uno a perorar sobre ella terminé tarado.

Tal como lo recibí:

Maguila y yo - Ni lo pienses



¿Hay algo en el agua, están todos locos o que?


Para mi que hay algo en el agua que consumimos que hace que alguna gente enloquezca y no se pueda poner a pensar porqué dice lo que dice, porqué se brota como se brota por cuestiones que sin fuentes confiables o simples deducciones no van más allá de manijazos perfectamente diseña- dos.

El domingo a la mañana algunos se desayunaron con una columna de Joaquín Morales Solá con una serie de afirmaciones que como todo sustento sólo cuentan con su propia opinión. Pero lo que piensa Morales Solá no tomó estado de delirio persecutorio hasta la noche cuando Lanata se hace eco de la creencia, especulación, parecer... (no sé como definirlo) del columnista de La Nación.

Haciendo alusión al artículo y dejando en evidencia un ego rayano en lo ridículo dijo: "Morales Solá decía [en la nota] que el Gobierno intervendría el Grupo Clarín con el objeto de sacarme a mi de todos lados".


Y acá me permito una digresión: para Lanata, él es más groso que Magnetto, Ernestina Herrera, José Aranda, Pagliaro y todos los periodistas, socios y accionistas del Grupo Clarín; y toda maniobra que supuestamente haría el Gobierno es por él. ¡Que bien que les debe haber caído a los compañeros de la terapia de grupo de los lunes en Telenoche!

Volviendo al tema: tras cartón ayer se descuelga Macri con un DNU delirante que Dios sabrá quien se lo redactó (aunque muchos podemos sopecharlo) y que dudo que haya entendido lo que leyó.

Y hoy, cuanto cuatro de copas anda por ahí, con tal de ganarse un par de líneas en Clarín o La Nación presenta proyectos de defensa de la libertad de expresión en las Cámaras Provinciales y los Consejos Deliberantes, cuestión que de seguir así irán por las sociedades de fomento, los clubes de barrio, los consorcios y las cooperadoras escolares.

Los objetivos de unos y otros los sabemos, pero a los que no pertenecen al Grupo ni tienen aspiraciones de publicidad, que en las redes sociales evidencian estar al borde del colapso les pido calma y en este pedido no se esconde otro interés de evitarles el ridículo, y piensen: si fuéramos todo lo antidemocraticos que dicen que somos, hasta patearía en contra, por que nada nos convendría más que una ciudadanía opositora distraida con fábulas en vez de estar construyendo una opción que los represente.


Los asustan con el cuco, y el cuco no existe. Como el tero los distraen con el grito cuando el huevo está en otro lado, y terminamos todos (simpatizantes, opositores, neutrales, hasta indiferentes) ocupándonos de una cuestión inexistente.

Básense en hechos y los hechos demuestran que si algo sobra en esta y la anterior gestión es justamente la libertad de decir de quienquiera lo que se les cante.

Este Gobierno despenalizó el delito de calumnias e injurias, los medios opositores han dicho lo que quisieron tanto de la Presidenta de todos los argentinos como del ex Presidente Néstor Kirchner. Ustedes mismos desde las redes sociales dijeron y replicaron mensajes fortísimos sin que eso les traiga la más mínima consecuencia.

Este brote psicótico tiene como base una opinión personal y subjetiva de un periodista multiplicada por otros colegas que, como él, responden a un interés concreto. Todos militantes no confesos de una causa inconfesable.

Está clarísimo que no les gusta este Gobierno, y es absolutamente respetable. Esta gestión (como todas, como cualquiera) tiene aspectos negativos que a vuestros ojos seguramente no serán los mismos (más bien todo lo contrario), que los que reivindicamos los que lo apoyamos, pero si realmente quieren construir algo mejor los argumentos deben ser sólidos y propios, que defiendan sus intereses, que libren sus propias batallas y no las de terceros que no los invitaron ni los invitarán jamás a su fiesta, fiesta que por un lado o por otro todos pagamos.

Videla, el antipatria

Frente a mi laconismo casi irreductible ante la muerte de Videla (cuanta gente parecida  conocí, burócratas de oficina que no tenían posibilidades de causar daños mayores porque si las hubieran tenido... hubieran sido como el occiso... al que se me hace que el calificativo de "mitrista" le queda muy grande porque aunque Mitre tambien haya sido un asesino serial, fue otras muchas cosas que Videla no), ante mi pereza, digo, aparece la locuacidad expresiva de Gabriel Fernández, que se saca un viejo entripado:


Apátridas

Por Gabriel Fernández *

Jorge Rafael Videla encarna a miles de militares argentinos que desplegaron intensamente, a lo largo de la totalidad de sus existencias, la mentira como única presentación íntima y pública de sus intereses, creencias y acciones.

Extremo de los famosos "fines inconfesables", tuvieron en jaque a la Nación erigiéndose en árbitros, jueces y ejecutores de políticas que surgían para desmentir todos sus enérgicos y abanderados discursos.

Estos militares, y muy especialmente Videla, han realizado el cien por ciento de sus carreras profesionales en contra de la Patria Argentina.

Orientados, conducidos y en ocasiones alquilados vulgarmente por los Estados Unidos, Gran Bretaña y sus corporaciones, han sido el ariete para evitar el crecimiento industrial, social y cultural de esta tierra.

Y sin embargo, la declamación patriótica ha atravesado todos sus planteos, discursos, comunicados. La patria como cobertura para atacar la Patria. El colmo, claro, de las traiciones a la Patria.

Dentro de un cúmulo de seres que habitaron este planeta violando derechos humanos y sometiendo a pueblos enteros, comparar a los militares mitristas argentinos con los nazis, con la dirección del Departamento de Estado norteamericano o con los jefes del ejército colonial británico, es realzarlos sin sentido.

Los nazis fueron inequívocamente alemanes y combatieron dañina y criminalmente, a favor de su país. Lo mismo cabe decir de los que dirigen la nación más asesina del mundo, los Estados Unidos. La pérfida Albión se construyó con un saqueo que tenía como objetivo su propia grandeza.

Las dictaduras cívico militares instauradas en 1955 y 1976 tuvieron el específico objetivo de dañar los logros nacionales, aniquilar la dinámica cultura de nuestro pueblo, golpear y erradicar la competitiva industria argentina, entregar nuestra Defensa y nuestra estrategia a manos imperiales.

Después de tanto palabrerío escuchado desde esos generales alrededor del carácter apátrida de los movimientos insurgentes, de las campañas antiargentinas pergeñadas en el exterior, de la necesidad de alzar nuestra bandera por sobre trapos e insignias presuntamente ajenas, es decisivo en la lucha interpretativa despedir a Videla y a sus camaradas de armas llamándolos apátridas, antinacionales, traidores a su tierra.

Pero la mentira, evidentemente, no terminó allí. Mientras decían combatir el terror desarrollaban el más sanguinario terrorismo de Estado. Mientras alegaban luchar por la democracia golpearon gobiernos escogidos por el voto popular e instauraron las dictaduras más crueles y oprobiosas.

En tanto combinaban su grandilocuente patriotismo con llamados al valor y la determinación, configuraron hordas de cobardes cuyo combate más dramático fue alrededor de una parrilla, picana en mano, sometiendo a rivales atados e indefensos.

Porque la ausencia plena de coraje es otra de las contradicciones importantes a señalar ahora que Videla ha muerto. La falta de hombría para afrontar la pelea directa, y la rastrera alcahuetería hacia los hombres de negocios que decían qué hacer, constituye otro de los factores básicos de personas que tuvieron en sus manos los destinos de nuestro país durante décadas.

Y que nadie se engañe. Esto no es sólo el ayer. Quienes hoy sostienen una prédica semejante desde los grandes medios de comunicación, están alineados en el mismo sentido. Los que buscan nuevamente voltear un gobierno elegido por la voluntad masiva, saben que el éxito de su accionar derivaría en otras dictaduras, en nuevos secuestros, en más entregas.

Los intereses concentrados locales en vinculación con los internacionales, ligados a su vez con los centros estratégicos de poder de los países que han tallado fuerte en el planeta desde hace 200 años, siguen operando para destruir la Argentina y el naciente Unasur.

Ha muerto Videla en prisión, y en los últimos diez años se ha disciplinado políticamente a las Fuerzas Armadas. El potencial económico del Sur se planta para rasgar los incentivos de movimientos golpistas antinacionales. Pero todo cuidado es poco: esas potencias saben que todavía cuentan con argentinos que están dispuestos a retomar la senda de la traición y mentir enarbolando la bandera de la lucha contra la corrupción y la tiranía.

La misma bandera, el trapo, que levantó Videla al asumir el gobierno de facto en 1976.


GF / Director La Señal Medios / Area Periodística Radio Gráfica

Videla murió, pero Franco sigue vivo

La muerte de Videla sólo me suscita silencio. Nunca le deseé personalmente el mal y me daba lo mismo que viviera hasta los 120 años siempre que permaneciera en prisión, y eso, por no dar un pésimo ejemplo, porque a mi, personalmente, me la traia floja que estuviera en su casa o en el infierno.
En cambio, me interesa este tema. Entre otras cosas, porque tengo algunas esperanzas en la actuación de la jueza Servini...



Funcionarios de Rajoy son familiares de imputados en la causa que investiga Servini de Cubría por 115 mil desaparecidos y fusilados

Cómo España presionó a la justicia argentina para que los crímenes del franquismo queden impunes

La querella que busca condenar el genocidio franquista es la única abierta en el mundo, y como adelantó Tiempo Argentino, ya tenía fecha fijada para que familiares de las víctimas comenzaran a declarar por teleconferencia desde Madrid. Rajoy ordenó suspender los testimonios, amenazando con generar un conflicto diplomático. El suegro de su ministro de Justicia es uno de los acusados por asesinato.


"Franco sigue impune", arrancó su nota la semana anterior el diario español Público, en la que informó sobre la segunda suspensión en pocos días de las declaraciones que familiares directos de asesinados por el franquismo debían realizar desde Madrid vía teleconferencia a la jueza federal María Servini de Cubría, que había dispuesto todo para recibir las imágenes y el sonido desde su despacho en Buenos Aires. Servini es la magistrada que conduce la única investigación en el mundo sobre aquella dictadura, basada en los principios de justicia universal. La querella fue iniciada en abril de 2010 por Darío Rivas, residente en la Argentina e hijo de un republicano fusilado por la falange en la década del '30, y derivó en un cuerpo acusatorio que hoy cuenta con más de 200 denuncias a manera de ejemplo de cómo se estructuró el genocidio diagramado por Francisco Franco en España.

La representación de las víctimas, llevada adelante desde Europa por los abogados Ana Messuti y Carlos Slepoy, y desde la Argentina por los doctores Máximo Castex, David Baigún, Beinusz Szmukler y Ricardo Huñiz, denuncia 115 mil desapariciones y asesinatos, y 30 mil niños robados, desde el inicio de la Guerra Civil hasta la muerte del dictador. Por presiones del gobierno español, las declaraciones que debían comenzar el pasado 25 de abril fueron levantadas debido a "inconvenientes administrativos". Y lo mismo pasó con la nueva fecha dispuesta por Servini: 8, 9, 15 y 16 de mayo. En esta segunda oportunidad, el presidente Mariano Rajoy mandó a su Ministerio de Asuntos Exteriores directamente a amenazar a la jueza con desatar un conflicto diplomático si los denunciantes comentaban cosas inconvenientes. No es para menos: funcionarios de su Gabinete son familiares directos de los asesinos.

El garrote vil de Rajoy. El 8 de mayo, cuando la jueza argentina se disponía a ver y escuchar desde su despacho los testimonios de un primer grupo de hijos, nietos y hermanos de asesinados y desaparecidos (todo estaba dispuesto para que hablaran Pablo Mayoral Rueda, Merçona Puig Antich, Pedro Fausto Canales, Andoni Txasko Díaz, Hilda Farfante Gayo, María Remedios Palomo Casado, Silvia Navarro Pablo, Soledad Luque Delgado, José Luis Gutiérrez Molina, Jesús Rodríguez Barrio, María Victoria Sánchez Bravo Solla y Jon Etxabe Garitazelaia), el titular de Exteriores, José Manuel García-Margallo, le dijo al embajador argentino en España, Carlos Bettini, que las teleconferencias no respetaban el "tratado bilateral de extradición y asistencia judicial en materia penal de 1987", y que los testimonios provocarían un "profundo malestar" en Madrid. Para Slepoy, el gobierno de Cristina Kirchner no tiene por qué dar explicaciones al español por una simple razón: las declaraciones se habían fijado en el marco de una causa abierta en Argentina, llevada adelante por una jueza argentina, y el escenario para aquellos testimonios era el Consulado nacional en España. Es decir, suelo argentino (aqui, el autor, Enzetti, se equivoca porque los consulados no son territorio nacional, como lo son las embajadas. N. del E.). El tratado bilateral que pone Rajoy como excusa para impedir la investigación entraría en vigencia sólo si la pesquisa avanzara, y Servini solicitara la extradición de ex ministros y ex funcionarios españoles implicados.

La razón del boicot es otra. Entre los pedidos de indagatoria y detención impulsados por la querella figura el de José Utrera Molina, reconocido ultramontano franquista de 86 años, suegro del actual ministro de Justicia de Rajoy, Alberto Ruiz Gallardón. Utrera Molina está imputado por haber integrado el gobierno que sentenció a muerte a Salvador Puig Antich, ejecutado mediante garrote vil el 2 de marzo de 1974. Antich militaba en el Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) junto a  otros jóvenes anarquistas como Santi Soler y Xavier Garriga, y en septiembre de 1973 participó de un tiroteo en el que se enfrentó con un grupo franquista que lo venía siguiendo. Después de su detención, fue acusado supuestamente por haber matado al subinspector Francisco Anguas Barragán, sin pruebas, y en un juicio sumarísimo armado por los genocidas. Molina estampó su firma en la orden de ejecución, para que un verdugo ajustara el cuello de Salvador con un collar de hierro hasta destrozarle la garganta. La causa, además, tiene en la mira a otros imputados: Rodolfo Martín Villa, Fernando Suárez González, Rafael Gómez Chaparro Aguado, Jesús Cejas Mohedano, Juan Antonio González Pacheco, José Ignacio Giralte González, Celso Galván Abascal y Jesús Muñecas Aguilar. El requerimiento incluye que sean detenidos por INTERPOL y luego extraditados a la Argentina. González Pacheco era un torturador notorio del franquismo, condecorado en democracia.

"Billy el Niño" y los genocidas que siguen paseando por la calle. En estos días, varios partidos españoles de izquierda quieren sentar a García-Margallo para que explique por qué fueron suspendidas las declaraciones. Y la directora adjunta de Amnistía Internacional en España, Eva Suárez-Llanos, exigió a Rajoy que no invente más excusas para seguir demorándolas. Para Slepoy, la jurisdicción universal "es de las víctimas", y "el procedimiento en Argentina lo demuestra. El principio de jurisdicción universal es el más alto ejemplo de la solidaridad entre los pueblos". La Red Ciudadana contra los Crímenes del Franquismo (Aqua) armó una lista con más de 300 genocidas identificados, entre los que se encuentran varios que integran la querella manejada por Servini.

Rodolfo Villa fue senador, asambleario y ministro entre 1976 y 1979. Lo llamaban "la porra de la Transición", por sus órdenes de reprimir manifestaciones obreras y estudiantiles. Está acusado de comandar operaciones parapoliciales con mano de obra fascista, y de ser responsable directo de la muerte de cinco trabajadores durante una jornada de huelga en marzo del '76 en la iglesia Vitoria de San Francisco de Asís. Villa no ahorró balas, como pedía Sarmiento: decidió terminar el pleito ordenando a la policía abrir fuego contra los 5000 manifestantes que ocupaban pacíficamente el lugar. Había comenzado su carrera política como jefe nacional del Sindicato Español Universitario (SEU). Después fue gobernador civil, ministro de Relaciones Sindicales, diputado y comisionado del gobierno. Es uno de los empresarios más exitosos de España. Nunca renegó de su pasado franquista, y hasta hoy lo reivindica.

Utrera Molina tiene 86 años, y es el principal referente de la Fundación Francisco Franco. Empezó a militar en las fuerzas de choque del régimen como parte del Frente de Juventudes (organización juvenil del partido fascista), carrera que coronó en 1975 al ocupar el Secretariado General del Movimiento y la Vicepresidencia del Consejo Nacional poco antes de la muerte del dictador. Fue también presidente del Banco Rural. En 2010, el imputado escribió un artículo de opinión en el diario ABC, en el que calificaba la Ley de Memoria Histórica, y el intento por investigar los crímenes y desapariciones impuestos por Franco, como una "vandálica invasión del gobierno socialista".

A González Pacheco lo llaman "Billy el Niño". Está mencionado en 17 querellas como responsable de malos tratos, torturas, lesiones y distintos delitos contra estudiantes y militantes sindicales contrarios al régimen. Siempre absuelto por no presentarse a los juicios y gracias a la enorme habilidad de sus abogados, terminó gozando de cierta tranquilidad gracias a la Ley de Amnistía de 1977, extendida a "los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta ley". Prestó declaración ante la Audiencia Nacional por su presunta relación con los asesinos de los abogados de Atocha, y por los grupos antiterroristas paramilitares Antiterrorismo ETA y Batallón Vasco Español. El 1 de julio de ese año 77, Villa lo condecoró con la "Medalla de Plata al Mérito Policial", y le organizó una cena homenaje "como desagravio a la persecución de la que es objeto por parte de algunos medios de comunicación". Al acto asistieron 100 policías, entre ellos Manuel Ballesteros, luego jefe del Mando Único de la Lucha Antiterrorista. En esa época pasó a formar parte de la Brigada Central de Información, luego transformada en la Brigada Antiterrorista, a las órdenes de otro viejo y conocido genocida: Roberto Conesa.

Jesús Muñecas es amigo de muchos funcionarios del gobierno actual, y dueño de un club de equitación en la localidad española de Valdemoro. Su compromiso de tantos años junto a los torturadores le permite gozar en la actualidad de una jugosa pensión vitalicia. Fue denunciado en varias oportunidades por torturas a militantes políticos ocurridas en las Comandancias de Zarauz y Tolosa. 


El comienzo político de Fernando Suárez, como tantos otros fascistas de su país, se dio en el Sindicato Español Universitario (SEU). Fue director del Instituto de la Juventud, jefe del Instituto Español de Emigración, y titular de la cartera de Trabajo en 1975. Mientras desempeñaba ese cargo firmó, junto al resto de los ministros de entonces, la sentencia de muerte de los últimos asesinados por el franquismo, en septiembre del '75: José Humberto Baena, José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz, Juan Paredes Manot y Ángel Otaegui.

"A fin de mes vamos a Buenos Aires". María Arcenegui, integrante del colectivo de organismos de Derechos Humanos de España que apoyan la querella, sostuvo a Tiempo Argentino que "era evidente que el gobierno español ejercía presiones, intentando paralizar la causa. Pero ahora mostró públicamente su cara, amparadora y encubridora de criminales y genocidas." Los representantes de este conjunto de entidades, también representadas por Slepoy, vendrán a Buenos Aires el 25 de mayo para entrevistarse con Servini y agilizar la causa. "Estaremos acompañados por legisladores y alcaldes –agrega Arcenegui–, y la idea es contarles personalmente a otros organismos argentinos cuál es el estado de la investigación.

Posiblemente compartamos charlas con Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo y el Equipo Argentino de Antropología Forense."

A través de un comunicado, la Red Aqua manifestó que "Las víctimas están intentando declarar y que se les haga justicia desde la comisión misma de los crímenes. Se les ha impedido naturalmente durante la dictadura, y se les impide insólitamente en democracia. Ha ocurrido otra vez más, otra vez con malas artes. Se las revictimiza impidiéndoles ejercer sus elementales y fundamentales derechos, con la inocultable intención de que desistan. Vano propósito. Ni las pararán, ni detendrán la querella argentina. Unas y otra gozan de excelente salud." 

88 mil víctimas todavía están en fosas comunes

Se calcula que son aproximadamente 88 mil los cuerpos enterrados en fosas comunes en toda España, víctimas del franquismo desde el inicio de la Guerra Civil y hasta la muerte del dictador en los años setenta. Número sumado a otros 20 mil militantes y ciudadanos en general, sepultados en el Valle de los Caídos.

En una declaración reciente, Miguel Angel Rodríguez Arias, investigador de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha, reconoció que "sólo el régimen de Pol Pot en Camboya supera a España en número de desaparecidos".

En total, la querella tramitada en la justicia federal argentina investiga el asesinato y la desaparición de 115 mil personas. Causas agregadas a los 30 mil niños robados que todavía permanecen con una identidad cambiada por los genocidas.

El año pasado, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas dio a conocer el informe Casos cerrados, heridas abiertas. El desamparo de las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo en España. La iniciativa fue lanzada para exigirle al gobierno español la derogación de la Ley de Amnistía, una profunda investigación de los crímenes y la exhumación de todos los restos, que organismos integrados por antropólogos y arqueólogos llevan a cabo actualmente sin ningún tipo de apoyo del gobierno encabezado por Mariano Rajoy.

"En casi todas las capitales de provincia hay una fosa –dice Emilio Silva, titular de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ver Tiempo Argentino del pasado 25 de abril)– pero el número de personas que hay dentro es difícil de calcular porque se ha destruido mucha documentación de la dictadura, y porque hay casos de personas que no han sido reclamadas por sus familiares."

En una de sus últimas tareas de exhumación, la ARMH logró identificar decenas de cuerpos en la llamada Fosa de los Mineros, gracias a los datos aportados por el trabajador campesino Abilio Mata.

Los Iaccarino, un caso testigo


Hermanos Iaccarino: los patrones sin privilegios

Cuando los hermanos Iaccarino promediaban los 30 años tenían un avión privado, siete empresas, casi 400 empleados, la posibilidad de un crédito millonario en Nueva York y un plan que no pudieron cumplir. En 1976 fueron secuestrados por la dictadura militar, que también les robo su patrimonio. Esta semana, en La Plata, empezó el juicio contra dos policías acusados de torturarlos en el Centro Clandestino de Detención "El Infierno". El retrato de dos empresarios católicos que hoy tienen que vivir custodiados por gendarmes. Un caso emblemático sobre delitos económicos.

De los tres Iaccarino quedaron dos. Alejandro tiene 65 años, es un hombre bajo, calvo y de voz gruesa. Carlos, de 64, es alto, robusto y tímido. Rodolfo tendría 66 pero murió hace dos años por problemas cardíacos después de recibir una amenaza de muerte en una plaza.
Un hombre bien vestido se le acercó y le dijo: "El caso Julio López va a ser un poroto al lado de los Iaccarino".
Rodolfo volvió a su casa y no pudo salir más.
Murió de miedo, dicen.

Alejandro y Carlos sienten que están protegidos por las estampitas de San Jorge, San Cayetano y San Benito guardadas en los bolsillos del pantalón. Saben que ellos, que estarán sentados en el banquillo opuesto del tribunal, también creen en Dios. Durante los alegatos, los Iaccarino pensarán en su familia, en los milagros, en sus empresas y en las misiones.

Porque, en definitiva, eso es lo que son: hombres de familia, fe y negocios.

***

A los treinta años tenían un avión privado, siete empresas, cerca de 400 empleados, el sueño de adquirir un crédito millonario en Nueva York para crear un banco y un plan. Sobre todo, los hermanos Iaccarino, hijos de comerciantes italianos pobres, criados en la moral católica, tenían un plan. Se llamaba "Plan Económico Expansivo General" (PEEG). Querían cambiar el sistema económico del noroeste argentino. Eliminar los intermediarios y competir contra los monopolios. Sonaba raro: no eran empresarios con ideología socialista ni marxista ni cooperativista. Elegían la religión antes que la política y el liberalismo antes que la revolución de izquierda que se expandía por el continente latinoamericano.

Se definían, simplemente, como "economistas sociales". También sonaba raro: daban más plata a los tamberos y a los trabajadores pero, al mismo tiempo, se hacían millonarios.

Pero no fue. El 4 de noviembre de 1976, se los llevaron detenidos. Y el plan quedó en la nada. 

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En1940, Alejandro Shaw era un dandy, de esos con sombrero y frac: dueño del Banco Shaw y uno los empresarios argentinos más exitosos a mediados del siglo XX. Casado con Sara Tornquist, hija de familia aristocrática, nunca imaginaría que un joven sin casta alguna en el mundo financiero le acercaría en 1964 el borrador de un plan económico. No daba entrevistas y menos a un insignificante. Así, el joven, hambriento por caminar los pasillos de los altos negocios, fue rechazado una y otra por su secretaria. Hasta que una tarde, a Shaw le dio curiosidad. Fueron cinco minutos en su despacho. El joven, Alejandro Iaccarino, le expuso las bases de su plan. El financista lo escuchó y le dijo:

—Querido, se está metiendo en la boca del lobo.
—Yo elijo masticarme con quien quiero —respondió él.

Shaw lo citó varias veces más. Y le reformó 3 de las 17 bases de su plan, que ya por entonces Alejandro llamaba "Plan Económico Expansivo General" (PEEG). Le dijo que tenía que empezar a negociar con los gremios. Era poco creíble: un miembro del establishment ayudaba a un ignoto que a su vez se proponía atacar a los intereses de su clase. Pero sucedió. Los Iaccarino lo llaman el "primer milagro".

—Yo aprendí a armar un negocio en cinco minutos —dice, ahora, Alejandro—. Cuando ideamos nuestro plan, pensamos en un tipo de empresario con gran ética y moral. Hay que conocer de bancos, de recursos financieros y de costos y beneficios pero siempre buscando la paz social.


Iaccarino, que fundó la Confederación Económica Argentina en 1982 y supo dos años después ser presidente de la Comisión Investigadora de la Comisión Trilateral y del Fondo Monetario Internacional en un Congreso Mundial en Washington, dice que el capitalismo no es malo. Eso lo aprendió con Shaw. Lo que es malo, lo que no hace "bien" es la ambición desmesura, el mayor "pecado capital" de la economía.

Se asume como "liberal católico" y es imparable: arma monólogos que duran horas sobre los conceptos de sus dos libros: "Los secretos del Poder Mundial" y "Metanoia", que fundamenta "la imposibilidad de los cambios del mundo hasta que el hombre no internalice el bien".

En sus textos, los Iaccarino dicen: "Son necesarios hombres cabales, valientes y talentosos que tengan una gran fe en Dios y estén preparados para esclarecer con ideales superiores. Y así enfrentar a las estructuras secretas del poder".

Quiere recuperar el PEEG. Está convencido de que si los gobiernos latinoamericanos incorporan las bases del PEEG, habrá más integración de las economías locales. "Los monopolios destruyen nuestras riquezas y nos determinan en un subdesarrollo del que nunca pudimos salir", dice y jura que no está loco. Recorre facultades, se junta con profesionales y da conferencias.

Que digan lo que digan sobre Alejandro Shaw, su padrino millonario, a los Iaccarino no le importa. El banco Shaw, dicen, fue el único que no les cerró las puertas cuando fueron detenidos. Hace un año, Iaccarino supo la historia completa de Enrique Shaw, el hijo de Alejandro.

Enrique fue un hijo pródigo de la oligarquía pero se rebeló contra las convenciones de su clase y, con una profunda fe religiosa, fundó la ACDE (Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa). Escribió, en 1952: "Que en la empresa haya una comunidad humana; que los trabajadores participen en la producción y, por lo tanto, darle al obrero el sentido de pertenencia a una empresa. Ayudarlo a adquirir el sentido de sus deberes hacia la colectividad, el gusto por su trabajo y, por lo tanto, de la vida. Ser patrón no es un privilegio, es una función".

Murió el 27 de agosto de 1962, a los 41 años, enfermo de cáncer. Y ahora podría convertirse en el primer hombre de negocios declarado santo por el Vaticano.

Alejandro cree que el padre de Enrique, que lo recibió en su despacho poco tiempo después de la muerte de su hijo, vio un espejo. Y por eso le hizo lugar en su casta privilegiada.

En los ojos de su mecenas, Alejandro Iaccarino era Enrique. Y ahora Alejandro se imagina entrando, con su doble, en la alfombra roja de los grandes altares. 

***

Los Iaccarino juran que nunca se les pasó por la cabeza que los irían a secuestrar, detener y torturar. Y menos que los estafaran y les robaran sus bienes.

Pero la mañana del 4 de noviembre de 1976, en la ciudad de Santiago del Estero, un grupo de policías de la Brigada de Investigaciones entró al departamento en el que estaban Rodolfo, y dos de sus hijos, Rodolfo José y Carlos Alberto. Carlos increpó a su hermano. "Seguro que es por una nueva infracción de tu auto", le dijo. Sintieron cómo los esposaban y, a punta de pistola, los metían en un camión. Les taparon la boca con un trapo.
A la noche del mismo día, Alejandro estaba por entrar su cupé Torino en la cochera de su departamento en Buenos Aires. Fue sorprendido por una patota de militares vestidos de civil. Le dieron un par de cachetazos. En la cupé estaba su madre, Dora Venturino de Iaccarino. Horas antes, habían visto a sus abogados, después de enterarse lo ocurrido en Santiago del Estero. Querían hacer una denuncia y les consultaron si ellos, en Buenos Aires, corrían el mismo riesgo. Los abogados, creyendo que los Iaccarino no tenían por qué preocuparse, les dijeron que siguieran con su vida normal, que nos les iba a pasar nada. Que los militares, seguramente, se habían equivocado.


Durante veinte días, el padre estuvo detenido en la Brigada de Investigaciones de la policía de Santiago del Estero y la madre en la comisaría 21 de la Policía Federal. Durmieron en el piso y comieron migajas de pan. Entre Buenos Aires y Santiago del Estero, los tres hijos quedaron ilegalmente secuestrados hasta el 11 de enero de 1977, cuando los pusieron a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN). Les dijeron que eran "detenidos terroristas". Pasaron por catorce centros de detención: nueve de ellos, clandestinos. Recuperarían la libertad veintidós meses después, el 4 de septiembre de 1978.

Se enterarían, años después, que la madre luego de buscarlos durante cuarenta días perdió la razón.

En los interrogatorios había información precisa del movimiento de sus empresas: les citaban libros de asambleas, balances de los pagos y actas de los pasivos. Dedujeron que unos espías se habían infiltrado anteriormente en sus gerencias.

El infierno, dicen, lo vivieron en el C.O.T.I. Martínez (Comando de Operaciones Tácticas de Investigaciones). Era un centro clandestino de exterminio: se fusilaba a quemarropa y se envenenaba a los detenidos que luego serían tirados al río desde los aviones. En invierno los bañaban con agua fría. Les hacían pasar hambre y luego tiraban las sobras de los asados para que se pelearan. Los represores entraban a la celdas y jugaban a quién se llevarían a la sala de tortura.

El 6 de junio de 1977 le tocó a Alejandro. Tabicado y esposado, Alejandro sintió que lo tiraron a un camastro, le pusieron unas gomas en los tobillos y las muñecas y lo tensaron con palancas. Después vivió la mayor adrenalina de todas. Se desgarró cuando la electricidad le llegó a los genitales. Creyó tener un ataque de epilepsia. Le partieron la boca de un culatazo. Se moría. El doctor Jorge Antonio Bergés vio cómo se le inflamó la glotis y le dio medicación para el corazón.

—Entonces se produjo el milagro. Fue una milésima de segundo. A mi costado derecho, se me presentó Jesús. Rubio, con un manto entre los brazos. Me miró. Sentí que había una misión por cumplir —dice Alejandro. A partir de allí, en cada centro de detención que estuvo, se asumió sacerdote. Les habló de la biblia a sus compañeros presos. Leyó las manos de los "pecadores". Construyó un altar y logró que hasta los mafiosos más pesados rezaran el rosario.

Los hermanos, acostumbrados a que el tiempo fuera veloz, en la cárcel sintieron que el tiempo era de plomo. A oscuras, encapuchados y con esposas en las muñecas, no sabían dónde estaban ni qué ocurría alrededor.

—No había esperanza de salir. Nosotros creímos que se habían equivocado porque nos decían "ustedes son los zurdos que les gusta matar policías".


Maruja Torres deja "El País"

No conozco personalmente a Maruja Torres, que comenzó a ser verdaderamente famosa cuando regresé de España, pero siempre me gustaron sus columnas y -como se dice tanto por allí- su talante. Su marcha de El País no me extraña, porque fuera de algunos columnistas y de sus dibujantes, particularmente Forges, y más aún El Roto, el diario, bajo la dirección del petimetre Moreno, ha complerado su entrega total al capitalismo financiero en general, y al estadounidense en particular. En  este contexto, la catalana Maruja Torres parecía La Pasionaria.

Maruja Torres abandona 'El País'

La dirección del periódico le ha comunicado esta mañana su cese de la sección de Opinión. La periodista ha decidido marcharse tras de 32 años de relación. Su contrato finalizaba el 30 junio

ALEJANDRO TORRÚS / PUBLICO.ES


Maruja Torres no volverá a escribir en El País. Tras 32 años en el diario del grupo Prisa, la periodista ha decidido no renovar su contrato con el periódico tras ser apartada de la sección de opinión durante la mañana de este jueves, según han confirmado a Público fuentes oficiales de El País. La propia periodista ha anunciado su marcha en la red social Twitter: "El director de EL PAÍS me ha echado de Opinión y yo me he ido de EL PAÍS. Tantos años... Pero es un alivio"".

Este jueves el director del periódico, Javier Moreno, ha comunicado a Maruja Torres su decisión de que la periodista abandonara la sección de opinión para "explorar otras vías de colaboración", como la elaboración de reportajes de color para El País Semanal. La columnista, que termina contrato con el diario el 30 de junio, ha rechazado la propuesta de la dirección y ha decidido abandonar el periódico, según informan fuentes de la dirección del diario a Público.

"Tengo 70 años y no me veo haciendo otra cosa a estas alturas", ha argumentado Torres a la dirección del periódico antes de anunciarles su decisión de no renovar el contrato. En declaraciones a Efe, la periodista ha querido dejar "muy claro" que el motivo de su marcha no es "el dinero" sino "la dignidad".  "Nunca me ha importado el dinero. Eso no se podrá decir nunca jamás. Lo hago por dignidad", ha señalado Maruja Torres.

"El motivo de mi marcha no es el dinero sino la dignidad", ha argumentado

El cambio de sección y las nuevas condiciones no son las únicas razones que han llevado a la periodista a abandonar el periódico. Según fuentes cercanas a la periodista, Maruja Torres llevaba meses barruntando que este junio podría ser su último en el diario. La ejecución de un ERE el pasado mes octubre que afectó a 128 trabajadores, la reciente marcha de Enric González así como diferentes discrepancias con la actual dirección de El País son otras de las razones que han llevado a  la columnista a no renovar su contrato.

El último artículo de la periodista en el diario ha sido publicado este mismo jueves en su contraportada bajo el título de Ignominia . En él, Maruja Torres cargaba contra "los ejecutivos de las grandes empresas" y de "los grandes bancos" que se blindan los sueldos y las pensiones y los bonos, "los directivos de la televisión pública" o los Wert, Ruiz-Gallardón, Margallo, Morenés y Rajoy. "Hay más dignidad en la uña del meñique de un desahuciado que en toda la cúpula que nos aniebla", reza la última frase escrita por Maruja Torres en El País.

Desde 1981

La periodista comenzó su relación laboral con El País en el dominical Color en septiembre 1981 bajo la dirección de Rosa Montero. Apenas unos meses después, en febrero de 1982, ingresó en la sección de Cultura del diario. En junio de 1984 dejó el diario para integrarse en la redacción de Cambio 16, actividad que en 1985 compaginó como columnista en Diario 16 hasta 1986 cuando regresó a El País.



En su faceta como escritora, Torres cuenta en su haber con el Premio Planeta 2000 por Mientras vivimos y el Premio Nadal en 2009 con la novela Esperadme en el cielo, entre otros. Asimismo, cuenta desde 2001 con la Medalla Gabriela Mistral, la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat, recibida en 2004, y, desde 2006, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Gobierno neofranquista de España entrega diploma a quienes lucharon con los nazis contra Rusia

Han pasado tres cuartos de siglo y España sigue partida. El problema es que ya casi no hay izquierda (no ya el socialismo, sino que ni siquiera la izquierda es de izquierda) y la derecha tiene una presencia maciza. Asi les luce el pelo.

EL PAIS 

La delegada del Gobierno en Cataluña entrega un diploma a la División Azul

De Luna distinguió en un acto de la Guardia Civil a la unidad que luchó con Hitler en Rusia

Todos los partidos, menos el PP y Ciutadans, exigen la dimisión inmediata dimisión de la delegada

María de los Llanos de Luna da la mano a un representante de la citada agrupación. / La DIRECTA

La Hermandad de Combatientes de la División Azul, que luchó junto a Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, colgó una foto en su Facebook recordando el momento. La delegada del Gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna, entregó el pasado sábado a uno de sus miembros —con camisa azul y boina roja— un diploma por asistir al homenaje a la Guardia Civil. La Comandancia de la Guardia Civil en Barcelona acogía por primera vez un acto para celebrar su 169 aniversario y participaron en el mismo una treintena de asociaciones civiles y militares. Y, entre ellas, la citada hermandad.

La División Azul fue una unidad española de voluntarios falangistas que luchó entre 1941 y 1943 en el Ejército alemán, durante la Segunda Guerra Mundial, exclusivamente en el frente oriental, contra la Unión Soviética. El reclutamiento, que llegó hasta los 18.000 hombres, se hizo entre jefes y oficiales voluntarios del Ejército, estudiantes, obreros y jóvenes deseosos de luchar contra el comunismo.

La noticia de la intervención de Llanos de Luna fue publicada por el diario digital Directa.cat. y se extendió rápidamente por las redes sociales. Todos los partidos catalanes, salvo el PP y Ciutadans, pidieron la destitución fulminante de la delegada gubernativa, cuya gestión ha estado envuelta en la polémica hasta el punto de que el Parlamento catalán aprobó en marzo una moción, impulsada por Esquerra, instando al Gobierno de Rajoy a destituir a la delegada por su actitud "abiertamente hostil y de falta de respeto hacia las instituciones catalanas".

CiU, siempre cauta a la hora de pedir dimisiones, deploró la falta de consideración a la memoria de las víctimas de la barbarie del nazismo, mientras que los socialistas mostraron su estupor ante el hecho "insólito" de que nadie presente en el acto reaccionara ante "la parafernalia falangista".

La Delegación del Gobierno mantuvo ayer un escrupuloso silencio y se remitió a un comunicado de la Guardia Civil de Barcelona. Bajo el título "nota aclaratoria", el instituto armado sostuvo que el acto tenía una doble vertiente: conmemorar su 169 aniversario y el homenaje que le querían tributar las entidades Ponencia de Cultura de Defensa y la Federación de Asociaciones Cívico-Militares.

El comunicado subraya que todas las agrupaciones que desfilaron son "legales" y que su "idiosincrasia" se fundamenta "en un contexto histórico, en absoluto ideológico y están integradas por familiares de personas que pertenecieron a las mismas". El texto exculpa a De Luna al asegurar que el protocolo de la entrega de diplomas de agradecimiento por la asistencia lo organizó la Mesa de Ponencia y que a ella le tocó aleatoriamente dar el diploma a la Hermandad que combatió con los nazis. Como ejemplo, cita que el otorgado a la Asociación de Aviadores de la República lo entregó un guardia civil.

El instituto armado exculpa a De Luna y minimiza el incidente

Junto a De Luna, participaron en el homenaje el general jefe de la Guardia Civil en Cataluña, Ángel Gozalo, y el coronel jefe de la Comandancia de Barcelona, Francisco Barreiro, además del alcalde de Sant Andreu de la Barca, el socialista Enric Llorca.

El PSC salió rápidamente en su defensa al alegar que "ni sabía ni pudo evitar el lamentable homenaje". Precisamente, la presencia del regidor fue el motivo que adujo el PP para señalar que el reparto de diplomas fue "aleatorio". "Le podía haber tocado a él. Los hechos se han tergiversado". No es la primera vez que sucede algo así. En 2004, José Bono, el entonces ministro de Defensa, invitó al desfile del 12 de Octubre a la Hermandad de la División Azul y se defendió así: "Sigo siendo un socialista que luchó contra Franco, que se jugó su libertad contra la dictadura y, hoy, como ministro, no pienso pedir permiso a ningún arbitrista para querer a España".

Iniciativa tildó de "inadmisible" la entrega del diploma cuando María Dolores de Cospedal, número dos del PP, acusó de nazismo a los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) que practican el escrache. La gestión de De Luna ha sido muy criticada por la forma en que ejerce su cargo, con una fuerte carga política, a diferencia del perfil bajo de sus antecesores.


jueves, 16 de mayo de 2013

Contra "la espiral de silencio" : Carta a un amigo que arruinó una fiesta por hablar bien del Gobierno

Me lo manda Caíto, que no es kirchnerista, con el siguiente texto, que reduje un poco. Después de la "carta" de autor hasta ahora anónimo, publico el último panorama de Luis Bruschtein, titulado "Corrupción" que me parece íntimamente relacionado con la "carta"... Que les aproveche.

Violencia Rivas. Aunque hay que manetener el autocontrol, muchas veces tenemos ganas de mandar a tantos a la mierda...

1. Escribe Caíto:

Debe ser una ficción, pero está buena. La leí en un facebook y le puse un título. Esto que dice la carta debe pasar seguido. No hay dudas que en estos días hablar bien del gobierno en una reunión compuesta por amigos, conocidos y otros (conformada casi unánimemente por integrantes de la denominada clase media), debe ser complicado. Hay que ser muy macho para hacerlo (o tomárselo en joda). Y además ser bastante ilustrado y tener una buena labia... Si no hay hacer la que dice Artemio: sumarse "la espiral de silencio...". Frase esta que parece ser un sinónimo otras tan argentinas como: "el silencio es salud" o "violín en bolsa" o "negociemos, Don Inodoro".

Por ejemplo: a solo quince días -solo 15 días- de las denuncias de Lanata sobre Baez (por supuesto lavado de dinero), que alcanzaron un 33% de rating un domingo por la noche - que después, por un motivo u otro, se reprodujeron en casi todos los medios- y que la clase media, mayoritariamente, asumió como ciertas,  el gobierno no tiene mejor idea que enviar al Congreso un proyecto de ley de blanqueo de capitales...

Y aunque las causas para enviar al Congreso ese proyecto hayan sido puramente económicas, ¿como explica el amigo de la carta - un amigo que si bien está más o menos informado, no milita- y ante un monton de tipos que le quieren saltar a la yugular, que una cosa no tiene nada que ver con la otra? ¿O que el dólar blue que hasta ayer no era importante, hoy si lo es. Tanto que se emitirán dos o  tres nuevos bonos en dólares, para intentar canalizar hacia ellos parte de los pesos que presionan a la suba permanente de la cotización de la divisa en mercado ilegal.

Que en la Argentina la inflación anual es solo del 10%, que hasta hace poco se hizo un kilombo bárbaro para aprobar a gran velocidad el tratado con Irán y que ahora ya no se habla más del tema (el parlamento Iraní todavía no lo aprobó), etc. etc. 

Difícil la situación para el amigo de la carta. Convengamos que por estas horas la comunicación del gobierno no lo ayuda mucho...  


2. Carta a mi amigo de clase media que cagó una fiesta por hablar bien del Gobierno

Querido amigo:
                         
Te escribo porque sé que te estás sintiendo mal por lo que pasó el otro día. Sí, me contaron el momento de mierda que pasaron en la fiesta. Pucha, y es increíble. Allí entre los invitados estaban tus amigos, compañeros de laburo e incluso esa familia linda y ruidosa que te conozco. Ellos, que saben como pensás y (no hay vez que no lo hagan) empezaron diciendo cosas espantosas del gobierno. Vos no deseabas hablar de política. Como los quieres mucho, preferías no discutir con ellos. Hablaste de futbol, del clima, de Maravilla Martínez. Pero no hubo caso. Terminaron relacionando esos temas (ajenos y dispersos) con que este gobierno perverso está detrás de todo lo malo que pasa. Y lo hicieron de manera desafiante, emitiendo juicios con una sonrisa sobradora, según me dijeron. Seguro que, como siempre, repitieron textualmente lo que dicen los canales de televisión, las radios o los diarios…o todos a la vez, ya que todos dicen lo mismo. Y como lo repiten todos, en la masificación se sienten respaldados y portadores de una verdad incontrovertible. Verdad que vos no podrías ni discutir ni negar.

Allí es cuando, querido amigo, vos seguro pensaste que ibas a hacer. Si te quedabas callado (para no arruinar la reunión) o si hablabas. Y (te conozco de años) resolviste que callarte sería cobarde. Que si callabas sería porque tenías miedo a estar en desventaja, ya que eran todos contra vos. Y encima esos todos vieron Lanata el último domingo, y la tenias jodida. Vos no podías competir contra semejante showman en el oficio de adjetivar mal al gobierno. De la misma manera que no podrías competir con Tinelli en el oficio de divertir sin pensar.

Y allí fuiste, haciéndote el cruzado. ¡Que boludo! Empezaste a enunciar grandes acciones gubernamentales, pero te contestaron que estatizaron las empresas privatizadas y las AFJP para robar. Le contaste que hicieron la Asignación Universal por Hijo y te respondieron que eso es para que las madres pobres tengan más hijos que los voten y así siguen robando. Sostuviste que lanzaron una reforma del Poder Judicial. Si, de ese Poder Judicial del que ellos mismos se quejaban porque hace añares que no les sale el juicio y al Juez ni lo vieron, o que los delincuentes entraban por una puerta y salían por la otra, o que absolvían a proxenetas, o que nunca encontraban a los asesinos de niñas. Creíste que por eso te iban a dar la razón, al menos en esa. Pero no. Te contestaron que el Poder Judicial en realidad estaba bien, que ahora son independientes, y que el gobierno quiere hacer la reforma con el fin de seguir robando. Vos ya no querías hablar de cuestiones tan puntuales, y les expresaste que la pobreza y el desempleo descendieron. Te manifestaron que esas eran todas mentiras del INDEC, al que destruyeron para seguir robando. Vos les expusiste que tampoco le crees al INDEC, y que las cifras que usas para argumentar son de Naciones Unidas, de la CEPAL y hasta del mismo Fondo Monetario Internacional. Pero te dijeron que esas cifras no cuentan porque ellos ven por si mismos, con sus propios ojos, que todo está peor así que no les hace falta estadísticas, y que las cosas están así de mal porque el gobierno roba.

Uno de tus interlocutores visiblemente ofuscado por lo que vos sostenías, empezó a hablar del vecino de enfrente que está diabético y pobre y otros a relatar sus propias experiencias personales negativas, de las cuales todas el responsable es este gobierno que roba. Vos pensaste en ese momento argumentarles que, si de experiencias personales se trata, lo que vos veías de ellos (algunos todavía más crispados que el señor del vecino diabético) es que recientemente habían cambiado el auto, o que se iban de vacaciones, o que algunos acaban de volver del exterior. Pero no se los dijiste para no tensar más la cosa. Además, sabías que te dirían que todo fue producto exclusivo de que se deslomaron laburando. Y que si vos les decías que también hace diez años atrás se deslomaban laburando igualmente pero no podían ni cambiar el auto ni viajar, te iban a responder que eso no tiene nada que ver con este gobierno, que roba incluso más que el que estaba en esa época. Vos decidiste callar esos ejemplos personales ya que habías notado que, cuando más argumentos dabas vos, cuando más respaldabas tus dichos con datos concretos de la realidad, más se sulfuraban y se ponían agresivos.

Lo peor fue que, a pesar de que vos no los quisiste confrontar a ellos dando ejemplos de sus situaciones personales que mejoraron, ellos si te atacaron a vos y mal. Me chusmearon que uno de los de atrás te saltó diciendo que vos defendés al gobierno porque seguro que cobras un plan, o trabajas para el Estado y que también vos robas. Vos estuviste con mucha altura según me contó mi primo, al hacer un gesto como que ese insulto no lo ibas a responder, que la cosa terminaba allí. Y cambiaste abruptamente de tema volviendo a la pelea de Maravilla. Pero ya todo fue inútil. Se había generado un clima de mierda, con todos tus amigos y familiares indignados. Indignados con vos y con la vida. Un clima que no pudiste levantar en el resto de lo que quedó de la noche. Y la fiesta fue una cagada.

Ya te imagino. Debes haber estado patético sonriendo y tratando de tirar buena onda vos solo en medio de una bocha de invitados con cara de tuje. Creo que si yo hubiera estado y te veía, hasta yo te pegaba...

Bueno, en realidad no te escribía para sumarme a tus detractores. Lo hacía para que no te sientas tan mal por “haber cagado” la reunión. Eso nos pasó alguna vez a todos los que bancamos al gobierno. Vos pensá que estás dando una discusión en lo político y lo económico, cuando en realidad el resto de los invitados, que es tu gente, nuestra gente de la clase media, piensa lo que piensa no por motivos políticos ni económicos…sino por cuestiones psicológicas y antropológicas.

Veamos como es esto. ¿Vos viste a alguno de tus amigos que vayan a la villa 31 a ver como hablan allí para copiarles la tonada, los modismos y el léxico? ¿O a alguna de tus amigas que le imiten la manera de vestirse a las militantes de la Tupac Amaru? ¿ O a tus primos que se tiren la visera de la gorra atrás y usen bermudas con el propósito de parecerse al pibe urbano que se la rebusca en las esquinas? No los vas a ver. Nadie quiere parecerse a los villeros, a los militantes o al chabón de La Perito en Pompeya. Ellos son los perdedores del sistema. Los que están abajo. A nadie le gusta identificarse con ellos. Aborrecerían parecérseles. Amigo, amiga y primo tienen pánico que los confundan con ellos.

Ahora…¿cuantos amigos tuyos ves que imitan las pautas de comportamiento, los puntos de vista, los modos linguisticos, las manera de vestir y los gustos de los que viven en Barrio Norte, de las personas que aparecen en TV, o de los ejecutivos de las transnacionales?


¿Muchos no? ¿Pensaste porque van a Casa FOA o pagan fortunas por ver al Cirque du Soleil? ¿Viste como ellos usan el ingles hasta para nombrar cosas que tienen una palabra en español que son un significante mejor? ¿Se te ocurrió pensar por que el cuarteto cordobés era una música de porquería en nuestra adolescencia pero ahora a todos les parece redivertida? Se trata no de la independencia de criterio de tus amigos. Se trata de que ellos hacen lo que hacen porque siguen pautas imitativas. Tratan de imitar a los ganadores del sistema, que no es gente de la clase media precisamente. Es gente de la clase alta. Quieren parecerse a ellos, a los que están arriba. Los tipos de la alta sociedad van a casa FOA, vamos entonces todos para allá aunque no nos importe un carajo la decoración. El circo nos aburre pedorramente, pero como la farándula y personajes del mundo empresario fueron, nos gastemos una fortuna en una entrada del Cirque du Soleil. Decir ¨recreo” es más sencillo y  preciso que decir coffee-break (quiebre-café en español, que expresión rebuscada) pero como la lengua de la potencia hegemónica lo dice así, por algo será, entonces lo copiamos. El cuarteto nos parece monótono y grasa, pero ahora como lo ponen en las fiestas que se hacen en el Palacio San Miguel, es una música redivertida… ¿viste?

Se imitan las pautas y estilos de los ganadores del sistema. Son como el equipo que salió campeón y al que todos se desesperan por ir a la cancha a verlos y decir que siempre fueron sus hinchas. La clase media tiene la necesidad imperiosa de imitar a los ganadores. Justamente porque están en la mitad de la tabla. Si no lo hacen, capaz que los confunden con los perdedores y se van al descenso...

Vos, querido amigo, pensá ahora. ¿Qué ideología tienen los ganadores del sistema? ¿Los de la clase alta? ¿Son peronistas de la tendencia revolucionaria? ¿Son nacionales y populares? ¿Son latinoamericanistas? ¿Simpatizan con el aborigen Evo Morales? ¿Hablan bien del gobierno? Buscá un sondeo de intención de voto en Recoleta. ¿Por quién vota esa gente? ¿No será a ellos a quienes quieren parecerse (conscientemente por imitación, inconscientemente por mimesis) tus amigos y familiares de clase media?

Es por eso que, por más que se los expliques con tiza y pizarrón que la Argentina está mejor y que lo respaldes con evidencia empírica, ellos no lo aceptarán. Porque, si lo aceptaran, eso los pondría cerca de un gobierno peronista, nacional y popular, latinoamericanista y con núcleo electoral en los más pobres y humildes. Un quemo total. Peor que andar por el Dot en chancletas y musculosa mientras te clavás un chori. Un clasemediero que se precie de serlo, puede celebrar y desear la muerte a sus mandatarios constitucionales (socialmente aceptable) pero jamás una caminata por el Dot en semejante estilo (socialmente sacrílego).

Y queda más mi amigo. Mi viejo me enseñaba que de cien tipos, hay uno que es un genio, otro que es medio lento, y los noventa y ocho restantes que quedamos somos todos estándar. Nos gustaría a esos noventa y ocho ser genios también, pero durante la vida no nos hemos distinguido mucho. El putear al gobierno nos da, no digo una solución, pero si un analgésico a nuestro drama.

En realidad dos. El primero, vos podés decir que no llegaste más lejos en la vida por culpa de este gobierno (y de los anteriores y de los que seguirán) que arruinan al país. De no ser por ellos, vos serías Gardel. El segundo, siempre te hace parecer más astuto el ser suspicaz. Cuando alguien dice “esto que está haciendo el gobierno esta bueno” vos quedás como un tipo agudo si retrucas diciendo algo como “no, eso que hacen es una mentira, lograron engañar a la mayoría pero a mi no (porque yo soy astuto) y en realidad lo hacen no para el bien de la gente sino para….robar”. Y así ganas tus treinta segundos de fama en la reunión, quedando como el iluminado del grupo que ve más allá y mas lejos que las mayorías.

Porque de eso se trata. De un gobierno con un nucleo popular, con mucho pobrerío que lo vota, con una mayoría electoral que lo respalda…mayoría plebeya de la cual el clase mediero necesita desmarcarse. Es que él quiere ser parte de la minoría, de la élite. Así que tiene que salir a pegarle al gobierno. Esto también se mezcla con el miedo del clase mediero a que los de abajo mejoren su calidad de vida y un día les invadan las playas, los barrios del Norte y el shopping que el clasemediero reivindica como su espacio exclusivo y excluyente de las lacras de abajo.

Así que, mi querido amigo, te acompaño en lo que te pasa y permíteme unas humildes recomendaciones. No odiemos a los clase media. Nuestros viejos a quienes adoramos vienen de allí. Nosotros somos de allí. Nuestras familias y mejores amigos que queremos entrañablemente son de allí. Lamento que hayas cagado la fiesta, pero todo se puede arreglar. Como ellos, a pesar de tus ideas de mierda, todavía te quieren, a la próxima fiesta  van cometer la boludez de volverte a invitar. Y cuando te vuelvan a torear con temas como “Che, viste lo que el gordo Lanata dice”…no te quedes callado. Eso sería admitir que tienen razón, y sabemos que no la tienen. Pero tampoco le saltes con la vehemencia de la última vez. Acordate siempre que vos sos contra-cultura y ellos vienen a pelo, a favor de la corriente en una manera de pensar que se ha venido consolidando desde que empezamos como una colonia europea hace siglos. O desde que arrancó el capitalismo (cuya consecuencia fueron las colonias) como orden dominante en el mundo. En media hora de charla, si vos podes deconstruir más de medio milenio de hegemonía cultural, sos un genio.
 

Pero yo creo, aunque te ofendas, que vos estás conmigo en los noventa y ocho tipos estandar que decía mi viejo.

Lo que te aconsejo es que ante estos públicos difíciles (tan difíciles por lo muy equivocados que están al tiempo de lo mucho que los querés) no hagas afirmaciones taxativas. Si que plantees preguntas que los hagan reflexionar. No uses la ironía, sino sencillez para expresar que vos tampoco la tenés tan clara a las respuestas. Pensá que nadie te va a admitir (mucho menos en público) que estaba equivocado y que viene siendo engañado por un sistema creado por los ganadores (grupo al que él no pertenece ni arrima) desde que nació.

Por ejemplo, cuando te digan que Venezuela es una dictadura, vos expresá (como una pregunta que te hacés a vos mismo también) si en esa cruzada democratizadora de los EEUU no juega también el hecho de que la franja del Orinoco, la mayor reserva petrolera mundial, esté en suelo venezolano. Tiralo como un tema que habría que analizar. Si lo aceptan, preguntá luego como es que una dictadura ganó diecisiete de las dieciocho elecciones limpias en las que presentó, bacándosela como duquesa cuando le tocó perder por dos puntos míseros. Allí te van a querer matar, pero vos dejá la pregunta abierta solamente. No la respondas.

Creo, soy un optimista empedernido, que así meterás al menos la inquietud de pensar las cosas por uno mismo. Lo que a futuro puede ser una cuña pequeña en el bloque hegemónico comunicacional que nos imponen todos los días y del cual, tus amigos y familiares, no tienen la culpa de ser sujetos pasivos.

Te mando un abrazo, con el cariño de siempre.

P.D.: No obstante, si a la próxima fiesta que te inviten lo mismo la querés cagar... ¡llevame!

3. La Corrupción, por Luis Bruschtein

En forma esporádica pero recurrente la corrupción pasa a convertirse en la columna principal del relato crítico al Gobierno. Es un discurso que no llega a impactar contra los argumentos de los que lo apoyan, porque éstos se sostienen en otros temas, como los derechos humanos, las políticas sociales o la integración regional y varios más. En esas situaciones, los argumentos en contra y a favor no se cruzan y por lo tanto no dialogan ni se convencen.

El discurso antagonista salva esa distancia explicando que lo único que le interesa a este gobierno es robar y que todo lo demás es relato, cosmética, mentira. Pero los que apoyan son protagonistas de muchas de las medidas del Gobierno, desde comerciantes que estaban antes al borde de la quiebra, jubilados que habían sido desplazados por las AFJP y luego incorporados a la jubilación estatal, desocupados que consiguieron trabajo e incluso los que han visto juzgar y condenar a los represores de la dictadura o miembros de minorías de género u opción sexual. Para ellos cada una o alguna de esas medidas han sido muy concretas, les han cambiado la vida.

Se genera así un efecto de espejo. Si esas medidas de gobierno no son mentiras –el negocio está bien, tengo trabajo, tengo jubilación, los represores están presos–, entonces lo que sí son mentiras son las cosas que los críticos dicen que son verdad. Si se busca sensibilizar a partir de las denuncias de corrupción como único argumento, este discurso termina por generar descreimiento en un gran sector. No es que se consienta la corrupción, sino que no se cree en el torrente de denuncias que se difunde.

La poderosa intervención de los grandes medios afecta esa lógica en alguna medida y puede hacer daño por su efecto masivo y repetitivo. Pero los medios no necesitan probar una denuncia ante la Justicia para hacerla creíble. Daría la impresión de que les resultaría mucho más difícil si tomaran como eje para sus críticas a las políticas sociales del Gobierno, las de derechos humanos, de integración regional u otras, en vez de elegir la corrupción como eje. Cada vez que el discurso opositor derivó hacia alguno de esos temas puso al desnudo argumentos mezquinos, de baja calidad democrática y en general representativos de pequeños sectores. Cada vez que se dio, ese debate favoreció al Gobierno.

La elección de la denuncia de la corrupción es una decisión política, pero además tiene que ver con la calidad de la denuncia y los mecanismos de convencimiento que tienen los medios. En los otros terrenos el efecto de los grandes medios tiene menos penetración porque se trata de políticas masivas que tienen consecuencias masivas y verificables de manera individual. Cada quien puede conocer algún resultado de las políticas de inclusión, de distribución del ingreso o de ampliación de derechos. En esos casos, la realidad virtual puede ser confrontada con una realidad concreta y pierde fuerza, pasa a ser parte de una escenografía.

En cambio, la realidad virtual puede prevalecer en temas que son amenazantes o lesivos para un grupo social –lo cual lo predispone– y cuya existencia real o su escala no puede ser comprobada ni por cada persona ni por ese grupo sin la intermediación mediática. A diferencia de las políticas masivas, un acto de corrupción no puede ser conocido si no es a través de los medios. Pero si hay una decisión política tan enfática, porque en otros temas tiene menos ventaja, lo que puede aparecer, más que la comprobación de un acto de corrupción, es una construcción mediática, algo que está forzado, que está construido como si fuera la realidad, sin serlo. Así, un lenguaje mediático que sirve para interpretar y representar la realidad se utiliza esta vez para recrearla por la necesidad de explotar al máximo una temática. Y de esta manera la construcción mediática se transforma en operación política.

Antes del actual intento mediático de vincular a Néstor Kirchner con actos de corrupción a través del empresario Lázaro Báez se escribieron toneladas de papel sobre un supuesto acto de corrupción del vicepresidente Amado Boudou con relación a la empresa Ciccone Calcográfica. Si alguien cometió un delito de corrupción tiene que ser castigado por la Justicia. No se trata aquí de plantear la inocencia de Boudou ni de nadie. De lo que se trata es que la campaña periodística nunca pudo demostrar su culpabilidad y que la elección del vicepresidente para realizar esa campaña fue una decisión política. La investigación periodística parecía abrumadora por su volumen pero no terminaba de probar su hipótesis. En ningún momento pudieron probar que Boudou se hubiera favorecido en alguna transacción. Para eso hubieran tenido que demostrar que el vicepresidente o un testaferro suyo eran los dueños de The Old Fund o los financistas de Ciccone Calcográfica. No habían podido probar la parte más importante, pero el volumen de lo difundido y su repetición permanente en todos los grandes medios corporativos dejaba la sensación opuesta.

Finalmente, el Gobierno ejecutó la deuda que Ciccone tenía con la AFIP y estatizó la empresa para la fabricación de papel moneda. No pagó un peso de más. Quienes fueran los dueños no salían favorecidos en nada. Todo lo contrario. Algún obstinado llegó a afirmar que el Gobierno había tomado esa decisión estratégica solamente para tapar todo. Pero al poco tiempo, el banquero Raúl Moneta exigió una indemnización, ya que reconoció que era él quien había financiado a The Old Fund –un sello que sí pertenecía a Alejandro Vanderbroele– para controlar a Ciccone. La irrupción de Moneta terminó por neutralizar toda la campaña mediática, que fue languideciendo a partir de allí. De todos modos, cuando hablan de ese caso, la oposición y los grandes medios dicen que la investigación fue parada por el Gobierno cuando la defensa consiguió cambiar a un fiscal que había sido influenciable por los medios. Pero no dicen que cualquier presunción de culpabilidad de Boudou perdía fuerza con la estatización de la empresa y con la irrupción de Moneta como el verdadero financista.

Vanderbroele trabajaba para Moneta y no para Boudou. Los agujeros que tenía la investigación periodística eran evidentes desde antes, pero el caudal de notas y el ametrallamiento permanente por parte de los grandes medios los tapaba.

El disparador del caso anterior fue la ex mujer de Vanderbroele. El disparador del caso Lázaro Báez fueron dos testimonios que después se desdijeron: confesaron que mintieron para dirimir problemas de negocios, en un caso con supuestos deudores y en el otro para perjudicar a un ex empleador suyo. Y la única documentación fueron un papel a nombre del hijo de Lázaro Báez, la venta de la casa de los Kirchner en Santa Cruz a la empresa de Báez y una sociedad donde Kirchner puso el terreno y Báez construyó un edificio de departamentos. Si Lázaro Báez evadió al fisco, deberá ser juzgado y castigado. Pero todo el montaje no fue para encarcelar a Báez por evasión, sino para tratar de mostrarlo como testaferro de Kirchner. En realidad, demuestra lo contrario, porque si hubiera sido así, Kirchner se hubiera cuidado de no aparecer en ningún negocio con Báez. Y son dos negocios chicos (la venta de una casa y un terreno) sin ninguna relación con fondos públicos. Han gastado tinta y saliva para hablar de los negocios de Báez (que tiene muchos con su constructora) y no importa que no hayan podido comprobar que sea un testaferro, porque los grandes titulares y la multiplicación de cada artículo y de cada anuncio crean la sensación de que fue así. Cuando la Justicia no encuentre pruebas responsabilizarán al juez.

Estos dos casos son paradigmáticos porque no les interesa demostrar que existe corrupción pública, un problema que es necesario desterrar. Van más allá, porque buscaron involucrar al vicepresidente y a un ex presidente para instalar como paradigma ejemplar que cualquier política que transgreda los marcos estipulados por el poder económico es tan marginal que solamente puede estar motivada por el latrocinio. Cuando se elige la denuncia anticorrupción como herramienta central de cuestionamiento a un gobierno es porque cualquier otro plano no les sería favorable. Pero además, la moraleja de esta campaña de los grandes medios sería que el progresismo o las políticas de cambio están bien para exhibir en la vitrina del cristalero o para declaraciones testimoniales pero cuando alguien las impulsa en la realidad, sólo puede tratarse de un marginal y un ladrón.