viernes, 31 de octubre de 2014

EL ASESINATO DE UN AGENTE DE LA SIDE Y EL ATENTADO A LA AMIA


​El martes, cuando llegué a la redacción, un compañero me había dejado esta nota, publicada en la contratapa de La Nación, junto al teclado. Me alegré de por fin poder leer una nota de periodismo de investigación (es decir, de buen periodismo), con una extensión mímima como para poder desplegar un tema. Y no sólo porque el escogido es muy interesante (le habíamos dado temprana cabida en estas páginas, incluso dándole pábulo a versiones oficiosas y contreras) y que como se cuenta sucintamente aqui y con mas detalle a continuación, hubo versiones de que quienes mandaron a los policías que mataron al Lauchón creían que estaba con el nada menos que el incombustible ingeniero Antonio Horacio "Jaime" Stiusso, y hasta e incluso Jorge Asís (que también reportó a "la casa") postuló que cierto "Japonés" que fue intendente y es ahora senador provincial habría estado encargado de matar a Stiusso... pero que lo secuestraron y contó todo... debo decir que estas versiones me parecen descabelladas por la simple razón de que los sexagenarios no solemos dormir en camas ajenas ni estar despiertos a la madrugada, y porque, por otra parte, me parece más verosímil la especie que susurra que el Lauchón había perdido el favor de Stiusso.

También me gustó que el autor fuera  Jorge Urien Berri, por regla general una garantía de buen hacer periodístico, de profesionalismo. Para quienes no lo tengan presente porque Urien aparece poco por la tele, baste decir que a su investigacion sobre la muerte del soldado Carrasco se le debe, en enorme medida, que Carlos Menem haya terminado con el servicio militar obligatorio (lo que, de paso, cañazo, le vino de maravillas a Menem. que no daba puntada sin hilo, para hacerse de sopetón con miles de fusiles FAL que le había prometido a Ecuador y que pulió y envió como si fueran nuevos).

En síntesis: Urien Berri es el periodista de La Nación en que más confio, por lo que me adentré en su nota leyéndola despacito, escanciándola, con fruicción.

No voy a decir que me sorprendí al constatar la catadura del asesinado, que se la pasaba en libando en prostíbulos y clubes nocturnos y de intercambio de parejas y planeaba montar él su superquilombo en Misiones, pero siempre es triste comprobar a que se dedican los que ingresaron a la SIDE en las postrimerías de la dictablanda del general Aeljandro Agustín Lanusse con la misión de preparar el golpe restaurador que habría de ejecutarse en marzo de 1976, que es lo que unifica al finado Viale con él proxeneta Raúl Martins y con Stiusso (¿Por que nadie les pregunta que hicieron en la dictadura?). Martins se fue de la SIDE ya hace mucho. Stiusso y Viale eran de los más viejos que seguian en nómina en la ahora rebautizada Secretaría de Inteligencia, a secas.

Un mensaje pueril

Al llegar a la parte de la AMIA, sufri una decepción. No tengo nada personal contra Claudio Lifschitz, pero tengo muy presente que era un agente de la Policía Federal infiltrado en el juzgado de Juan José Galeano, que a su vez respondía al jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy, y por indicación de éste, a Carlos Corach. Y por lo tanto que la pelea entre Lischitz y Galeano fue en gran medida la pelea entre la Federal y la "Sala Patria", el grupo de la SIDE preferido por Anzorreguy y el que le pago 400 mil dólares a Telleldín para que acusara falsamente al comisario Ribelli y los demás miembros de su banda de policías bonaerenses, que aunque muy delincuentes, nada había tenidoq ue ver con el ataque a la AMIA.  

También tengo claro que tanto en la postura de las bombas que volaron la Embajada de Israel y la AMIA como en el inmediato encubrimiento de la mecánica de los hechos, participaron efectivos y "plumas" de la Federal (como denuncié en Madrid ante el juez Baltasar Garzón en 1997). Por lo que no me parece prudente creerle de buenas a primeras a un ex agente de la fuerza sospechada.

Pero esto no es todo, como el mismo Lifschitz se jacta y Urien Berri consigna, antes (o antes y después) Lifschitz fue abogado de los prostíbulos de Raúl Martins (y luego abogado de su hija enfrentada mortalmente con su padre proxeneta) y "muy amigo" tanto del asesinado Lauchón Viale como de su jefe y mentor, Stiusso, alías "Jaime Stiles".

Es decir que en estas ligas, Lischitz se comportó en el mejor de los casos como un hombre de lealtades sucesivas, jugando en varios equipos, y que su última lealtad y más duradera, como el mismo lo señala, fue con la SIDE de Stiusso. Quien se encargo de viabilizar todos los requerimientos de los servicios secretos de Israel en la causa, esto es, evitar por todos los medios que se sepa quien y por qué puso las bombas, y garantizar que las culpas se descargaran en Irán.

¿Por qué? Porque como ya expliqué (puedo volver a hacerlo, si alguién lo requiere) las bombas son un mensaje de "¡Paguen lo que deben!" a banqueros y financistas judíos que se quedaron con dinero procedente del tráfico de drogas -fundamentalmente cocaína- que debían blanquear, esto es lavar y reintroducir en el sistema bancario de los Estados Unidos. Para que los narcos pudieran hacerse con su dinero.

Ante esta realidad, la excusa de que el accionar deletereo de la SIDE en la destrucción sistemática de pruebas fue por vergüenza ya que habrían tenido infiltrada una célula iraní que se escapó de su control y voló la AMIA es un intento pueril de reintroducir por la puerta falsa la pretendida participación de Irán, supuesto sobre el que no hay absolutamente ninguna prueba.

Y, de paso, justificar las múltiples trapisondas y felonías del tándem Stiuso-Nisman.

Es fácil de ver: las decenas de casetes con escuchas telefónicas que se "perdieron" tanto en el Departamento de Protección al Orden Constitucional como en la SIDE (pues de todos se habían hecho una copia) se "perdieron" o destruyeron, ambos, por "órdenes de arriba". Y no sólo porque en los miles de horas grabadas al personal de la embajada de la República Islámica de Irán y a otros iraníes no había nada de nada que los involucrase con los atentados. La razón princìpal, puede colegirse fácilmente por lo poco que se preservó es porque las grabaciones al teléfono de la casa de Carlos Telleldín en Villa Ballester (cuando Telleldín, oliéndose que había sido elegido como cabeza de turco o pato de la boda, se piró a Misiones, y su casa estaba ocupada por agentes de la SIDE que cuando El Enano llamaba lo amenazaban para que regresara y se entregara) eran dinamita pura, al poner en evidencia que culpaba de su sitiuación a la banda policial a la que le había entregado una Trafic que los diarios decían (falsamente) que había servido de vehículo-bomba.

Tal como demostró Horacio Verbitsky en su nota InfAMIA) los gobiernos de Israel y Argentina acordaron una versión falsa del atentado (camioneta-bomba/conductor suicida/ responsabilidad de Irán) y de ahí deriva todo lo demás, cuyo fruto son las insostenibles acusaciones del fiscal Alberto Nisman, aún mas delincuente que Juan José Galeano (que no por nada permanece impune, ya que si fuera preso trataría de arrastrar consigo a unos cuantos) como el tiempo inexorablemente se encargará de demostrar si se conforma la "Comisión de la Verdad" integrada por juristas notables e independientes que prevé el memorando de entendimiento argentino-iraní.

En fin, que está claro que Lifschitz trabaja para Stiusso y, al darle pábulo a sus paparruchadas, también lo hace, descuento que gratis, Urien Berri.
A quien mismo voy a llamar ahora para ver si quiere polemizar.

Ahora los dejo con su nota:          
    
A fondo

El espía: Lauchón Viale, el hombre que sabía demasiado

La misteriosa trama detrás de la muerte de un agente de la SIDE

Por Jorge Urien Berri  | LA NACION


La víctima, Lauchón Viale, agente de contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia, la ex SIDE. Foto: Archivo 

Vinieron a matarme, se habrá desesperado el Lauchón, sin resignarse a lo inconcebible, mientras seguía disparando con su Glock. Morir él, el Lauchón, mano derecha de uno de los hombres más poderosos del país, morir en ropa interior, agazapado en el baño de su casa mientras su esposa, María de Fátima, aguardaba aterrada en el borde de la cama. Morir él, conocedor de tantos secretos y mentiras del poder. Morir bajo el fuego de los subfusiles que disparaba desde el pasillo la hilera de policías del Grupo Halcón de la Bonaerense que irrumpieron en su casa de Moreno como una tromba después de destrozar la puerta gritando "¡Alto!" y no "¡Policía!".

Los siete halcones de la fila declararon que aquella madrugada del 9 de julio de 2013, minutos antes de las 6, se presentaron como policías en la casa de La Reja, y que el Lauchón les disparó y ellos respondieron. Tal vez ése fue el error de Pedro Tomás Viale: no saber, no creer que los invasores eran policías y no asaltantes, y que alguien había decidido -ordenado- su muerte. La esposa y los dos testigos que llevó la policía negaron que éstos se identificaran como tales. También el juez que los procesó.

Cómo iba a creer el Lauchón, agente de contrainteligencia de la Secretaría de Inteligencia, la ex SIDE, que a él, hombre de máxima confianza del ingeniero Antonio Stiuso, eterno factótum de la central de espías, los de la Bonaerense fueran a matarlo como a un perro a sus 59 años, si tantas veces había actuado con el Grupo Halcón en causas de narcotráfico, aunque ubicado detrás de la fila india, no en la mira de los subfusiles MP5 que tal vez gatillaban sus ex compañeros de procedimientos.

Por eso siguió disparando su Glock, que hirió a un halcón en un pie mientras gritaba: "¡Chapa, chapa! ¡Mostrame la chapa!", ordenándoles primero, casi rogando después, que probaran que eran policías y no asaltantes, como él creyó al principio, según relata su mujer.

Ella declaró que los policías dispararon apenas derribaron la puerta del living, antes de que su marido pudiera manotear la Glock. Los que vieron el expediente subrayan que los orificios en la pared del living indicarían que los halcones entraron disparando. Él devolvió el fuego y ellos lo multiplicaron hasta que cesaron los gritos y los disparos desde el baño.

El 9 de julio de 2013, a las 6, un grupo de asalto táctico de la Bonaerense entró a los tiros en la casa de Pedro Tomás Viale, en Moreno, en un operativo antidrogas. Foto: Ricardo Pirstupluk

"¿Sabés qué? Ocho horas antes, la noche anterior, en su casa, me dijo que había decidido retirarse. La idea no le gustaba, lo apasionaba su trabajo, pero tenía problemas cardíacos y le habían colocado dos stents. Podía haberse retirado antes porque ellos tienen un régimen especial, pero le encantaba lo que hacía. Entró en la SIDE a los 19 o 20 años. Su padre, mi abuelo, trabajaba allí. De chicos mi viejo nos decía: «Trabajo en una oficina de la Presidencia de la Nación»", cuenta a LA NACION su hijo mayor, Leonardo, odontólogo, de 37 años.

Murió acribillado . Once orificios de bala, uno en la cara y seis en el tórax, abrieron un misterio más de los tantos que en la Argentina combinan crimen y política, bajos fondos y altas esferas, y que, por eso, nacen condenados a la impunidad.

Su muerte simboliza la pérdida de poder de la ex SIDE desde que Cristina Kirchner privilegió a Inteligencia del Ejército. Matar a un hombre de confianza de Stiuso fue como abofetear al hombre que vio sucederse, como cuadros que se cuelgan y descuelgan, a cada jefe político de la secretaría, o Señor 5, en el edificio de la calle 25 de Mayo, frente a la Plaza de Mayo. En el mismo terreno se alzaba el Gran Hotel Argentino, en el que José Hernández escribió el Martín Fierro. Luego se fabricaron allí, sin métrica ni rima, algunas de las peores ficciones de la Argentina.

¿Cuál de los tantos asuntos en que el Lauchón intervino profesionalmente le valió la muerte? ¿Narcotráfico, contrabando, secuestros, la investigación de la voladura de la AMIA? ¿O una investigación sobre la jefatura de la policía bonaerense? Un allegado a la ex SIDE descarta esta última hipótesis y admite que el asesinato -así lo califica- pudo haber sido un medio para golpear a Stiuso y al organismo, "una represalia por las bandas de narcos que atrapó la SIDE y que tal vez hacían negocios con policías".

El Grupo Halcón irrumpió en la casa de Rocha Blaquier 1502 por una investigación de narcotráfico a cargo del juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta. La secuencia, por burda, roza lo irracional.

La intervención del grupo de elite no la dispuso Culotta, quien sí ordenó el allanamiento, sino el jefe de la Subdelegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de San Miguel de la policía bonaerense. En esa reparticiónsabían muy bien quién era el Lauchón. Curiosamente, al frente del procedimiento se designó a un oficial principal de otra dependencia, ajeno a la investigación. El juez ordenó 18 allanamientos aquel 9 de julio, pero el único en el que intervinieron los halcones fue el de la casa del espía. Allí no encontraron drogas ni documentos ligados al narcotráfico; tampoco en la casa de Luciano, uno de los tres hijos de Viale.

En las escuchas telefónicas, el Lauchón habla con un sospechoso de narcotráfico que quería comprar terrenos y viviendas desocupadas con dueños fallecidos, y procuraba su intermediación. "Nunca hablaron de narcotráfico. Hay casi dos años de escuchas, como si alguien hubiera estado a la pesca de un pretexto para actuar contra Viale", afirmaSantiago Blanco Bermúdez, abogado de los familiares, que en la causa de la muerte son querellantes, al igual que la ex SIDE.

En la causa de narcotráfico hay cinco procesados enviados a juicio; uno de ellos, el hombre que hablaba con el Lauchón. "Era uno de sus tantos informantes", agrega Leonardo. Y tal vez lo más importante: a la Departamental San Miguel no le interesó averiguar si en su calidad de espía el Lauchón estaba investigando a los narcotraficantes o intentaba infiltrarse en la organización.

Para el juez federal de Morón, Juan Pablo Salas, al Lauchón fueron a asesinarlo. Cuando procesó a diez policías bonaerenses por homicidio calificado -agravado por ser policías- el juez afirmó que entraron sin identificarse provocando la reacción del espía y que, "abusando de su función", lo mataron. El operativo -escribió- fue deliberadamente violento para provocar "la reacción de la víctima" y justificar "la respuesta que terminó con la vida de Viale." Aunque los procesamientos resueltos hace dos meses están apelados, el jefe de Narcotráfico de la policía bonaerense perdió su puesto.

El juez comparó la operación con los procedimientos de la dictadura. En su resolución pesó el valiente testimonio de un oficial principal de la Bonaerense que actuó en la causa de narcotráfico y que aclaró que el objetivo del allanamiento se reducía a la búsqueda de documentación.

Mientras la investigación sigue, parecería que aquella madrugada se enfrentaron dos piezas ciegas de un juego que les era ajeno por completo: los que fueron a matar al Lauchón, quizá sin saber las consecuencias, y el Lauchón, que tenía que morir para que Stiuso salga herido. Aún se ignora quién movió las piezas.

Cassettes perdidos de la AMIA


Las vidas del Lauchón y de Claudio Lifschitz se cruzaron muchas veces sin que nunca se hablaran o cambiaran un saludo. El camino de tantos cruces fue la investigación de la voladura de la AMIA.

"Por lo que leí, fueron a fusilarlo", no duda Lifschitz, abogado, ex oficial de Inteligencia de la Policía Federal y ex prosecretario del ex juez federal Juan José Galeano en la causa AMIA. "En Inteligencia es todo muy sucio", agrega, en un bar de Tribunales, luego de pedirle al custodio que le asignó la Justicia que se siente en otra mesa.

Si Galeano ya no es juez y la causa AMIA comenzó a revelarse como un armado cada vez más difícil de ser sostenido, se debe en buena medida a las denuncias de Lifschitz, que le valieron acusaciones judiciales, un secuestro en marzo de 2009 en el que le tajearon la sigla AMIA en la espalda y un intento de asesinato en julio de ese año. También fue abogado de los boliches de Raúl Martins, agente de la SIDE hasta fines de los 70 y "muy amigo del Lauchón y de Stiuso", dice Lifschitz.

"No creo que el Lauchón anduviera en el narcotráfico, no tenía pinta de tener dinero. Era, sí, un hombre de la noche. Alto y canoso, bien vestido, iba mucho a Top Secret, en Artigas al 1400 -recuerda Lifschitz-, y a otros dos boliches de Martins. Le gustaba Top Secret, donde la pared de un reservado permitía acceder a un departamento con salida a la avenida Juan B. Justo. Bebía mucho y alardeaba de su poder y de su lugar en la SIDE. Una noche tomó mucho en otro local de Martins, sacó su arma y disparó hasta que lo desarmaron. Salvo por la bebida, era amable, correcto."

Del relato de Lifschitz surge que uno de los episodios más oscuros del caso AMIA comenzó en la barra de Top Secret. "El barman era un iraní de unos 30 o 35 años, Ebrahim, a quien Martins propuso como traductor de farsi de la SIDE. Tradujo antes y después de la voladura de la AMIA."

Lifschitz remarca ese "antes y después", porque cuando trabajaba en el juzgado de Galeano descubrió que antes del atentado el juez federal de Lomas de Zamora, Alberto Santa Marina, ya investigaba una célula iraní integrada, entre otros, por Khalil Gathea. "Los teléfonos de Gathea y los demás estaban intervenidos irregularmente por la SIDE antes de la voladura. Las traducciones las realizaba el barman Ebrahim, me lo dijo él. Después de la voladura, Ebrahim tradujo muchas grabaciones telefónicas, por ejemplo de Moshen Rabbani [ex agregado cultural de la embajada de Irán en Buenos Aires]." Son los famosos cassettes con miles de horas de conversaciones que se perdieron. "¿Por qué la SIDE escuchó a los iraníes y lo ocultó? Son 40.000 horas de escuchas desaparecidas", pregunta Lifschitz.

En un libro ya inhallable (AMIA, por qué se hizo fallar la investigación) y en declaraciones posteriores, Lifschitz denunció con documentación que la SIDE había infiltrado la célula de Gathea, pero que días antes del atentado el grupo "se les escapó, lo perdieron, y días después voló la AMIA". En la hipótesis de Lifschitz, el papel entre irregular e inepto de los espías explicaría la extraña actitud de la ex SIDE en la causa. "El Lauchón -agrega Lifschitz- le pidió a Ebrahim que se pegara a Gathea.".

Poco después del intento de asesinato, en 2009, Lifschitz y su custodio de la Federal encontraron en el limpiaparabrisas del auto una servilleta de papel donde estaba escrito a mano "Lauchón" y un número de teléfono "de una base secreta de la SIDE en la calle Estados Unidos". Dice Lifschitz: "No lo llamé. Hice la denuncia, igual que había denunciado lo del traductor, pero la Justicia encargó la investigación a la SIDE, principal sospechosa."

Blanco Bermúdez, abogado del Lauchón en la causa "de la servilleta", afirma que el peritaje caligráfico arrojó que no la escribió él, y en cuanto a los cassettes desaparecidos, recuerda que se condenó a un comisario de la Policía Federal.

Otro cruce en sus caminos ocurrió a raíz de una denuncia que, con la asistencia de Lifschitz, una hija de Martins hizo contra su padre por trata de personas, denuncia luego desestimada por la Justicia. "Hubo un pedido al Lauchón para que enviara unos matones a la casa de la hija de Martins, pero chocaron con mi custodia -recuerda Lifschitz-. Tal vez él no sabía a dónde debían ir, porque conocía a la hija de Martins desde que era una niña. Como todo el mundo, ella lo llamaba Lauchón."

"Su trabajo era la noche, en la noche estaban sus informantes. Y a pesar de eso, nunca fue un padre ausente. Y nunca lo vi borracho. Ahora que sí está ausente sentimos tanto su falta", dice Leonardo. Piensa, y agrega: "Conociéndolo, jamás iba a tirotearse con la policía. Cuando yo llegué, a las 8, el Grupo Halcón no dejaba entrar a nadie en la casa, ni siquiera a los de la Bonaerense. Mi madre me contó que un efectivo le preguntó, asombrado: «¿Su esposo era el Lauchón, de la SIDE?»".

En algún momento Leonardo quiso imitar a su padre e inaugurar la tercera generación familiar en la central de espías. "Me dijo que no, que ejerciera mi profesión." 

-¿Te dijo por qué?
-Nunca me lo dijo.

Voces en un oscuro episodio

Juan Pablo Salas
Juez Federal de Morón
"El operativo fue deliberadamente violento para provocar la reacción de la víctima y justificar la respuesta que terminó con la vida de Viale" 

Claudio Lifschitz
Ex subsecretario federal
"Por lo que leí, fueron a fusilarlo. En Inteligencia todo es muy sucio" 

Leonardo Viale
Hijo del Lauchón
"Ocho horas antes de su muerte me dijo que había decidido retirarse. Lo apasionaba su trabajo, pero tenía problemas cardíacos y le habían colocado dos stents"
"Su trabajo era la noche; en la noche estaban sus informantes".

Un operativo inexplicable

  • El 9 de julio de 2013, a las 6, un grupo de asalto táctico de la Bonaerense entró a los tiros en la casa de Pedro Tomás Viale, en Moreno, en un operativo antidrogas
  • El Lauchón disparó desde el baño contra quienes irrumpieron en su casa de Rocha Blaquier al 1500, en La Reja, mientras les gritaba que se identificaran
  • Recibió once tiros, seis de ellos en el tórax y uno en el rostro. Él hirió a un policía del Grupo Halcón en un pie
  • El juez había ordenado 18 allanamientos por el caso. El único en el que intervino el grupo Halcón fue el de La Reja. Allí no encontraron droga ni otras pruebas.

JUDÍOS ARGENTINOS responden a Sabsay: "A nosotros nadie nos traicionó".

El ámbito era propicio, auguraba el aplauso fácil y estruendoso. El 50° coloquio de IDEA, efectuado hace pocos días en el Hotel Sheraton de Mar del Plata, reunía a lo más representativo del capital concentrado nacional y extranjero junto a los candidatos opositores ávidos de su apoyo. El discurso inaugural de su presidente, Miguel Blanco, marcó el tono, con escasísimas excepciones, de las intervenciones que le sucedieron. Más que un debate de ideas sobre los modelos económicos en pugna fue un pliego de condiciones para los presidenciables de la oposición a los que se invitó, con la prepotencia de los que se consideran dueños del país, a adherir sin beneficio de inventario. Pliego, que por supuesto, propugnaba la vuelta al pasado del Consenso de Washington que tanto daño provocó al país, especialmente a sus sectores populares y medios.

El atildado abogado Daniel Sabsay, vestido informalmente, -abandonando el acartonamiento que caracteriza a su gremio-, percibió el clima de la sala, subió al estrado y lanzó un virulento discurso en relación a diversos aspectos de la gestión presidencial, con furibundas expresiones despreciativas no solo hacia el accionar del gobierno nacional, sino en lo personal a funcionarios de alto rango. Naturalmente, fue aplaudido y festejado por la concurrencia.

Se podrá coincidir o no en las apreciaciones sobre la política gubernamental. Lo que resulta inaceptable es lo burdo de los ataques y las calificaciones, en particular en lo que refiere a su condición de judío. Y sobre esto deseamos pronunciarnos.

En un momento de alocución dijo: "Estoy avergonzado del canciller que tenemos, es un traidor a su esencia. Un ser indigno que fue a negociar con un tipo como Mahmud Ahmadineyad que negaba el Holocausto, lo digo como judío, me da vergüenza. No lo tendríamos que dejar entrar a ningún lado a ese sátrapa. Este atorrante se sentó con quien niega el Holocausto."

¿Traidor a qué esencia? ¿Desde cuándo los judíos responden a una esencia? ¿Quién determina cuál es la esencia? Hoy nadie duda que hay diversas maneras de asumir el judaísmo. Pretender reducirlo a una "esencia" es prepotente y perverso y solo tiene por finalidad mantener amarrados a los judíos a los dictados del establishment comunitario.

Sabsay pretende condicionar las decisiones soberanas del gobierno nacional estableciendo con quién hay que negociar y con quién no. ¿No se enteró que el gobierno de EE.UU. negoció con Irán la liberación de los rehenes retenidos en su embajada de Teherán durante 444 días tras la llegada de los ayatolas al poder? ¿Y que actualmente integra el grupo de los 5+1 que negocia con Irán un acuerdo nuclear? Más allá de que el propósito del gobierno nacional no se haya podido concretar -las responsabilidades recaen sobre la otra parte que no ha movido ni una sola pieza en este juego-  el acuerdo entre nuestro país e Irán fue un intento por avanzar en la determinación de dar una respuesta al clamor de justicia de las víctimas. Y lo que más parece molestar a quienes se opusieron, entre ellos el Dr. Sabsay, es la actitud de independencia con que se actuó, por fuera de los límites impuestos por la diplomacia del gendarme mundial.

Sabsay, como jurista, debería saber que la sola imputación del fiscal Nisman no es condición suficiente de certeza para asegurar la complicidad o participación iraní en el atentado a la AMIA. El fiscal basó su acusación en "investigaciones" efectuadas por personajes que, como es de público conocimiento, terminaron procesados por las irregularidades cometidas. Cabría recordar, asimismo, que se trata del mismo fiscal que fue permeable a las indicaciones de la Embajada de EE.UU. de dedicarse a la pista iraní y dejar de lado la conexión local (ver Argenleaks, de Santiago O´Donnell).

En su desenfreno verborrágico, comparó al gobierno con el régimen nazi, a la vigencia del axioma amigo-enemigo de Goebbels, lo que volvió a ratificar en declaraciones posteriores a la prensa al afirmar "Esto es igual a lo que se hizo con la Unión Soviética o el nazismo". Si este gobierno es equivalente al nazismo ¿cómo calificaría a la dictadura genocida cívico militar?

Esta burda e indignante banalización del Holocausto no mereció ninguna declaración condenatoria de la DAIA, AMIA y otras instituciones que se la pasan hurgando hasta bajo la cama, y está muy  bien, cualquier manifestación en ese sentido. ¡Vergüenza!

Dr. Sabsay. ¡A nosotros nadie nos traicionó!


Dip. Edgardo Form

Szmukler, Beinusz

Rofman, Ricardo

Halperin, Jorge

Silber, Daniel - Presidente del ICUF

Horestein,  Marcelo - Secretario ICUF

Rapaport,  Isaac - Vicepresidente ICUF

Schverdfinger,  Julio - Presidente honorario ICUF

Covos, Héctor –Presidente CONVERGENCIA

Feierstein, Ricardo

Esterovich, Dardo, Sec. Gral. CONVERGENCIA

Elbaum, Jorge – Presidente Asoc. Civil AMOS

Brodsky, Patricio

Row, Eva

Paez, Magali - Santa Fe

​Streiger, Sebastián

Lijtmaer, Nora Mirta - Rosario (Sta. Fe)

Sorokin,  Oscar Abraham Concordia- Entre Ríos

Steinman, Alejandro

Shapira, Adriana Marcela

Levy-Daniel, Héctor

Barenboim, Milton

Gorojovsky, Miguel

Lubczanski, Marcela

Goldin, Alejandro A.

Rabec, Sergio

Lewit, Jorge Córdoba

Grushka, Rosa Ana

Zinik. Valeria

Herzaghe, Gabriel

Germán, Carina

Kogan,   Diana

Kon, Luis

Wengrowich, Mónica

Bergstein, Hernán

Gorbacz, Ernesto

Yankellevich, Ricardo Eduardo

Goldberg, Nora Noemí

Averbuj, Gerardo

Pszemiarower,  Santiago

Pal, Félix

Wilder, Mónica

Mascardi.- Adelina Medico Paraná

Sigal Jorge.-  Medico Paraná

Kessler, Jaime

Dvorkin, Catalina

Stolkarz, Graciela

Wainstein, Javier

Henja  Firszt

Kravetz, Mauricio Alberto

Visacovsky, Nerina

Kirschbaum Alicia 

Pulice Pablo Rafael

Visacovsky Maira

Fortuna Embon,   

Rapaport Carlos 

Galina Esther presidenta de ACIC y profesora universitaria ex-decana de FAMAF

Grosfeld Yaco 

Silberman, Nilda

Grosfeld Javier 

Grosfeld Valeria

Albertal Claudia

Wolf Manuel

kuperman Jorge

Burstein Luis María

Frey Catalina Beatriz

Chavidoni Miguel

Germán Carina

Hopen Cecilia

Beheran Mónica

Rudman Julio Periodista

Simón Blanco


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SEXO-SALUD MASCULINA. Tener varias parejas sexuales durante la vida reduce el riesgo de padecer cáncer de próstata, descubren investigadores canadienses

La revista The International Journal of Cancer Epidemiology publica los hallazgos de un estudio de la Universidad de Montreal y el Institut Armand Frappier de Canadá, sobre cáncer de próstata realizado sobre más de 3000 hombres. La investigación puso al descubierto que en los varones heterosexuales descendía el riesgo de cáncer de próstata cuando habían tenido en su vida más de 20 parejas sexuales. Aun en el caso de antecedentes familiares de cáncer, el número de compañeras sexuales es un factor relacionado con que la enfermedad aparezca o no. MM

Haber tenido varias parejas sexuales durante la vida reduce el riesgo de cáncer de próstata en hombres heterosexuales.

 28 de octubre 2014

 Marie-Élise Parent, Andrea Spence et Marie-Claude Rousseau (Photo: Joanelle Sirois)





 Las investigadoras de la Universidad de Montreal Marie-Elise Parent,Andrea Spence y Marie-Claude Rousseau (Foto: Joanelle Sirois)

Tener varias parejas sexuales se traduciría en una mayor frecuencia de eyaculación, cuyo efecto protector contra el cáncer de próstata, ya se ha observado en otros estudios.

Para los hombres, haber tenido más de 20 compañeras sexuales en su vida se asocia con un riesgo un 28% menor de no ser diagnosticado con cáncer de próstata en comparación con los que han tenido sólo una pareja.

Por el contrario, si la experiencia es con más de 20 parejas masculinas durante la vida, hay  una correlación con un riesgo dos veces mayor de sufrir de cáncer de próstata en comparación con aquellos que han tenido una sola pareja.

A estos resultados  llegaran Marie-Elise Parent y Marie-Claude Rousseau, profesoras asociadas de la Escuela de  Salud Pública de la Universidad de Montreal y la  investigadora Andrea Spence. Los tres son investigadores del Institut Armand-Frappier, de Laval (Canadá).

Estos resultados, publicados en la revista Cancer Epidemiology, se obtuvieron en el marco del estudio PROTEUS (Estudio sobre cáncer de próstata y medio ambiente)  en el que 3.208 hombres respondieron a un cuestionario sobre su vida sexual.  Entre ellos, 1.590 fueron diagnosticados con cáncer de próstata entre septiembre de 2005 y agosto de 2009, mientras que 1.618 hombres formaron el grupo control.

Riesgo asociado al número de parejas


En general, los hombres que tenían cáncer de próstata fueron dos veces más propensos que otros a haber tenido un familiar con cáncer. Sin embargo, la evidencia sugiere que el número de parejas sexuales afectaría a la aparición de la enfermedad.

Por lo tanto, los hombres que afirmaron no  haber tenido nunca  relaciones sexuales tenían un riesgo casi 2 veces mayor de ser diagnosticados con cáncer de próstata que los que sí mantenían relaciones. En los hombres que habían tenido más de 20 parejas femeninas  en su vida se observó una reducción del 28% del riesgo de tener cáncer de próstata (de todos los tipos) y una disminución del 19% en el riesgo de sufrir un tipo de cáncer agresivo.

"Es posible que se deba a que el hecho de  haber tenido múltiples parejas sexuales se traduce en una mayor frecuencia de la eyaculación, cuyo efecto  protector contra el cáncer de próstata  se ha observado en estudios anteriores," dijo Marie- Élise Parent.

Según algunas investigaciones, el mecanismo subyacente a este efecto protector se encuentra en particular en la reducción de la concentración de carcinógenos en el fluido prostático.

Cabe señalar que en nigún participante del estudio,  la edad de inicio de la primera relación sexual así  como el número de infecciones de transmisión sexual (ITS) que hubiera contraído,  influyó en el riesgo de tener cáncer de próstata.

Por otra parte, sólo el 12% de todos los participantes informaron haber tenido al menos una ITS en su vida, que no es mucho.

Parejas masculinas y mayor riesgo


Los datos indican que haber tenido una sola pareja masculina no afecta el riesgo de cáncer de próstata en comparación con aquellos que nunca han tenido relaciones sexuales con un hombre.

Por el contrario  los que frecuentaron más de 20 parejas masculinas fueron 2 veces más propensos a ser diagnosticados con cáncer de próstata de todo tipo, en comparación con aquellos que nunca tuvieron relaciones con un hombre. Y el riesgo de padecer cáncer de próstata menos agresivo aumentó un 500% en comparación con los que tenían una sola pareja.

Marie-Elise Parent y su equipo dicen que  sólo pueden hacer hipótesis "altamente especulativas" para tratar de explicar esta asociación. "Podría ser debido a una mayor exposición a enfermedades de transmisión sexual o podría ser que la penetración anal produce una lesión en la próstata", dijo con cautela.

Una pista para más estudios


Las expertas Parent, Rousseau  y Spence son el primer equipo de investigación que sugieren que el número de parejas femeninas se asoció inversamente con el riesgo de padecer la enfermedad.

"Tuvimos la oportunidad de entrevistar a los participantes de la región de Montreal y  de otros lugares de Quebec que se sienten cómodos hablando de su sexualidad, sin tener en cuenta el tipo de experiencias que han tenido  y esta apertura no era la misma hace  20 o 30 años ", dijo Marie-Élise Parent.

"De hecho, gracias a ellos, ahora sabemos que se tiene que tener  en cuenta el número y el tipo de parejas para estudiar mejor las causas del cáncer de próstata", añadió.

Las autoridades sanitarias, ¿estarían a punto para recomendar  a los hombres tener  varias parejas sexuales femeninas en su vida para prevenir este tipo de cáncer?

"No estamos aun en ese punto",  dice riendo la profesora Parent.

Martin LaSalle

http://www.nouvelles.umontreal.ca/recherche/sciences-de-la-sante/20141028-avoir-eu-plusieurs-femmes-dans-sa-vie-reduirait-le-risque-de-cancer-de-la-prostate.html

jueves, 30 de octubre de 2014

YA TENEMOS PRESIDENTE para el 2050

Ver este video del pibe Casey Wander me hizo esbozar una sonrisa tan amplia como la curvatura de asco -con las comisuras hacia el piso- de la jeta de quien lo subió con la leyenda "Pichón de montonero. ¡Hay que matarlo ya!"

  https://www.youtube.com/watch?v=FLsHQJRtcd8

RETROCESOS. ¿HACIA UNA NUEVA LEY DE RESIDENCIA? La cara oscura de la reforma del Código Procesal Penal

Excelente nota de la Agencia Paco Urondo (APU). El autor aparece en la foto con Marcelo Saín, uno de los escasos expertos en seguridad y por añadidura kirchnerista, cuyas posiciones son muy distintas a las de Berni. Quiero destacar que el problema de los alquileres para las clases humildes y trabajadoras del interior (para no hablar de los extranjeros, que lo tienen mucho peor) está tan mal como hace más de un siglo (por ejemplo, cuando en 1907 se produjo la gran huelga de inquilinatos y conventillos). Esta bien que la Ciudad esté gobernado por Miki Amarilla, perro regularlo es una tarea impostergable para el próximo gobierno nacional si aspira a conservar y aumentar su base social .
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  OPINIÓN
MIÉRCOLES 29 DE OCTUBRE DE 2014 15:29
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A propósito del show mediático del secretario de Seguridad, Sergio Berni, el académico Esteban Rodríguez Alzueta se interroga sobre un retroceso en el proyecto de reforma del código procesal penal.

http://nosomosnadie.metro951.com/files/2014/10/esteban.jpg

Por Esteban Rodríguez Alzueta *

El anteproyecto de reforma del Código Procesal Penal de la nación contempla novedades importantes y se hace cargo de tareas pendientes, pero también hay puntos que implican un claro retroceso. Uno de ellos es el artículo 35 que dice: "También podrá aplicarse [la suspensión de juicio a prueba] respecto del extranjero en situación irregular en el país que haya sido sorprendido en flagrancia de un delito, conforme con el artículo 184 de este Código, o imputado por un delito con pena privativa de la libertad cuyo mínimo no fuera superior a tres años de prisión. La aplicación del trámite previsto en este artículo implicará la expulsión del territorio nacional, siempre que no vulnere el derecho de la reunificación familiar. La expulsión dispuesta judicialmente conlleva, sin excepción, la prohibición de reingreso que no puede ser inferior a cinco años ni mayor de 15".

Las palabras de la Presidenta la semana pasada por cadena nacional se hacen eco de las declaraciones del Secretario de Seguridad, Sergio Berni, quien desde hace más de un mes viene repitiendo que "el país está infectado de inmigrantes delincuentes", que no sólo han aumentado los delitos cometidos por extranjeros sino que a estos habría que expulsarlos del país.

Las cifras que barajó el Ministerio de Seguridad (cifras, dicho sea de paso, muy dudosas, toda vez que ese ministerio ha decidido encriptar la información pública que produce) no se corresponden con las elaboradas por el Ministerio de Justicia. Porque si es cierto que aumentó el delito cometido por extranjeros debería haber aumentado también la población extranjera prisonizada. Sin embargo, sólo el 6% de las personas presas en todo el país son extranjeros y la gran mayoría de estos tienen residencia en el país.

En segundo lugar, como dice el refrán, hecha la ley otro negocio para la policía. La expulsión de extranjeros apresados infraganti será otra forma de seguir engrosando la caja negra de las policías, habilitando su discrecionalidad. Los debates en torno a las leyes no deberían perder de vista las prácticas policiales, las rutinas abusivas y discriminatorias que forman parte del ADN de estas agencias. Las reformas no se dan en el vacío, tienen un contexto institucional que no hay que perder de vista si no se pretende hacerles el juego a las policías. Caso contrario se corre el riesgo de legitimar las prácticas a través de las cuales las policías extorsionan a los actores vulnerables.

Tercero: este artículo a su vez les agregará mayor vulnerabilidad a las personas residentes en el país. La irregularidad no es una decisión personal sino un requisito para conseguir trabajo. Sabido es que los mercados textiles informales le resuelven muchos problemas a los mercados legales. Las grandes marcas suelen contratar los servicios de los talleres informales para mejorar sus costos empresariales. A su vez los dueños de estos talleres irregulares contratan mano de obra entre los inmigrantes que, por las condiciones residenciales en las que se encuentran, al no tener los papeles en regla, no pueden hacer valer sus derechos. Se calcula que en la ciudad de Buenos Aires existen 15 mil talleres y en el conurbano bonaerense otros 10 mil. En cada taller medio trabajan 10 costureros y lo hacen en condiciones precarias, eso quiere decir que lo hacen por un salario bajo, mientras pagan el famoso "derecho de piso", sino con una jornada laboral que puede exceder las 10 horas diarias. Se entiende entonces que gran parte de esa mano de obra barata será empleada entre los extranjeros irregulares.

Y lo mismo sucede en el campo y en el mundo de la construcción. En el campo, la contratación de extranjeros de países limítrofes, ha sido, históricamente, un deporte nacional, otra costumbre en común. La estacionalidad del trabajo fue la mejor excusa para invisibilizar la trata laboral o la precarización laboral.

Detrás del boom inmobiliario, además de los fideicomisos, con los cuales se lava la plata procedente del tráfico ilegal de granos, de drogas y la evasión impositiva, están los trabajadores no registrados. Esa porción importante de trabajadores se recluta también entre los inmigrantes sin papeles o con papeles irregulares. Todos ellos engrosan la masa del precariado argentino. Son trabajadores baratos, que se pueden despedir de un día para el otro, que no tienen vacaciones pagas, ni aguinaldos, ni seguro de trabajo, ni obra social, ni aportes jubilatorios.

La irregularidad no es la astucia de las personas extranjeras que vienen a sacarle el trabajo a los argentinos, como dice el xenófobo argentinísimo, sino la manera que tienen los empresarios, chacareros, constructores o arquitectos prósperos del país para pagar menos en concepto de salario que lo que desembolsan en concepto de maquinarias, materia prima; o para evadir sus impuestos; o ayudarles a otros actores que tienen parte de sus emprendimientos en negro, a blanquear el dinero sucio. A través del precariado, compuestos por jóvenes e inmigrantes, las economías formales optimizan los costos financieros y sus activos empresariales.

Cuarto: el objetivo del artículo es suspender el juicio, evitar el proceso y con ello una condena. Pero se hace siempre y cuando la persona abandone el país. El Estado promete no perseguir el delito a cambio de que se vaya del país: "esperás el juicio o te vas mañana". Si bien la figura se prevé para delitos cuya pena tiene un mínimo no superior a tres años de prisión, es decir, no incluirá a los imputados de homicidios, robos calificados o violaciones, alcanza para extorsionar a los protagonistas de los tomadores u ocupantes de tierras. Recordemos que los protagonistas de la toma del Indoamericano o Lugano, entre las cientos que se hicieron en los últimos años, fueron llevadas a cabo por muchos extranjeros que, por sus condiciones residenciales, al no tener familiares o amigos que puedan salir de garantes de los alquileres, no pueden adecuarse a las condiciones abusivos que demandan las inmobiliarias para contratar en el mercado inmobiliario formal. La falta de regulación del mercado inmobiliario empuja a los sectores más pobres a tener que resolver el problema de la vivienda individualmente a través del mercado informal o colectivamente a través de la protesta social.

En definitiva, basta un artículo para reeditar la Ley de Residencia de principios del siglo XX. En aquella oportunidad, se buscaba expulsar del país a los militantes sociales protagonistas de la movilización laboral. Esta vez, el artículo crea condiciones para disciplinar a los inmigrantes protagonistas de la movilización social en torno al derecho a la ciudad. Más aún: cuando el cincuenta por ciento del mercado laboral argentino (según datos proporcionados por la OIT) viven alguna forma de precarización, cuando la lucha en los próximos 10 años vendrá seguramente por el lado del precariado, este artículo será una pieza clave de la derecha argentina para meterle miedo a la protesta y para mantener a raya a importantes sectores del precariado, incluyendo a los extranjeros. Los procesos son reversibles y este artículo no sólo vuelve atrás los avances en materia inmigratoria sino que significará un claro retroceso en materia de derechos humanos.

*Docente e investigador de la UNQ. Miembro del CIAJ. Autor de "Temor y control: la gestión de la inseguridad como forma de gobierno".