martes, 15 de abril de 2014

LACLAU y la necesidad de dividir y sumar al mismo tiempo

Hice esta entrevista al finado Laclau hace un lustro, después del enfrentamiento con los agrogarcas y antes de las elecciones que le dieron sorpresivamente a Cristina casi un 54 % de los votos. La hice para la desaparecida revista de internet Zoom... y cuando digo desaparecida es tal cual, pues no se se la encuentra más en internet. Hasta el punto que la acabo de  rescatar y levantar desde Artepolítica. En momentos en que todos hablan sobre el fallecido Laclau (la Presidenta lo hizo muy bien, respondiéndole a los simios cavernarios que lo acusaron de dividir a los argentinos), la restituyo al éter y a la red. Me parece pertinente  porque insiste una y otra vez en la necesidad de avanzar en el programa de refirmas y establecer consigna inequívocas como Patria o colonia, Braden o Perón, y al mismo tiempo de negociar para ampliar el campo nacional y popular, es decir, de combatir el sectarismo.


"Hay que poner las cosas blanco sobre negro"

Por Juan Salinas

El prestigioso sociólogo afirma que, para ganar, el kirchnerismo tiene que mostrar que la sociedad está partida en dos y tener consignas que ilustren la disyuntiva de la hora como lo fueron en el pasado Braden o Perón, o Patria o colonia. Sostiene que "hay que ir consiguiendo conectar sectores que están fuera del poder popular" y es categórico respecto de la ciudad de Buenos Aires: "Siempre fue la ciudad puerto del centro del cosmopolitismo antinacional".

El sociólogo Ernesto Laclau abandonó la militancia en la izquierda nacional cuando fue a la Universidad británica de Essex –donde hoy es catedrático de Teoría Política– convocado por el historiador marxista Eric Hobsbawn. Considerado postmarxista desde la aparición de su libro más importante, Hegemonía y estrategia socialista (en coautoría con Chantal Mouffe), Laclau es un firme defensor de los vituperados populismos y hombre de consulta del matrimonio Kirchner, a quien se atrevió a aconsejar que fueran más agresivos en la campaña, que muestren "la división radical" que recorre el cuerpo social.

ZOOM lo entrevistó en un pequeño departamento situado frente al tradicional Hotel Plaza, a metros de la Plaza San Martín.

–Regresa al país en medio de la campaña electoral ¿Lo encuentra crispado? Lo digo con ironía porque la palabra "crispación" aparece aquí importada de España, donde debe ser la que más utiliza una oposición a la que, como a la de aquí, no parecen sobrarle ideas…

–Es una palabra que en Argentina se había dejado de usar pero que tiene una tradición. Hay una frase célebre de Marcelo Torcuato de Alvear, "Manos crispadas me alejan de la patria". Luego de la caída de (Hipólito) Yrigoyen en 1930, Alvear, que había sido Presidente entre 1922 y 1928, y representaba al sector conservador del radicalismo, empezó a reclamarle al general (José Félix) Uriburu que convocara a elecciones sin proscribir al radicalismo. La cosa se puso tensa porque era evidente que si se hacía así, el radicalismo ganaría las elecciones y Alvear volvería a ser presidente. Y aunque Uriburu y Alvear tenían una amistad de muchos años, Uriburu quería establecer una continuidad con el golpe, tal como haría con las elecciones fraudulentas que ganó (el general Agustín P.) Justo. Así que un día recibió la visita de dos funcionarios del gobierno que le dijeron que tenía que abandonar el país. Así lo hizo Alvear, rumbo a Brasil, pero antes escribió una carta para los diarios, donde se destaca esa frase, que se hizo muy famosa.

–De todas maneras, la crispación es un hecho. Desde que estalló el conflicto con "el campo" se escuchan cosas de un odio tal como yo no escuchaba desde mi niñez, como las que se escuchaban después de la caída de Perón. Digo, porque en vida de Perón no creo que se dijeran tan abiertamente cosas como "negros de mierda", etc. Por entonces esas cosas se mascullaban o decían paredes adentro, no por televisión…

– Y ahora todas las bandas semifascistas que (Alfredo) de Angeli está organizando actúan como vemos: tirando huevos, piedras, tratando de impedir que exista un dialogo democrático antes de las elecciones. No tenemos golpistas en el ejército como teníamos en el pasado, pero tenemos personas que quieren provocar un giro autoritario de la situación política a través del accionar de estas bandas neofascistas.

–Los parecidos con lo que sucedió en Venezuela antes y durante el frustrado golpe de estado contra Chávez me parecieron evidentes. Recuerdo la sorpresa con que asistí a la cobertura que le dio TN a aquél golpe frustrado…

–Quienes dicen que el populismo es un peligro autoritario no ven de dónde viene el peligro autoritario. De la organización de estas formas contrahegemónicas de oposición a un gobierno popular, ahí es donde existe el peligro autoritario en América Latina. En Venezuela fueron derrotados en el 2002 de una manera decisiva, en Ecuador han sido derrotados en toda la línea, de modo que no creo que la derecha vaya a levantar la cabeza por mucho tiempo. Mientras, acá empezó una ofensiva contrahegemónica que utilizó la cuestión del campo como forma de nuclear la protesta antipopular alrededor de un cierto tema, de un cierto significante. Porque al 80 por ciento de la gente que se juntó al pie del Monumento de los españoles no le importaba nada acerca del campo, pero usó la protesta para producir un realineamiento de la derecha, un cambio en las fronteras políticas.

El hito del lock out agroexportador


–Hasta ese momento, los Kirchner tenían una enorme popularidad, pero el conflicto y la hostilidad de casi todos los medios la disipó, la redujo drásticamente. ¿Cuál fue su propia responsabilidad?

–Cometieron algunos errores al haber empujado un realineamiento de ciertos sectores agrarios que habían votado por ellos hacia una alianza con la Sociedad Rural. Por ejemplo, que la Federación Agraria haya terminado aliada con (el presidente de la Sociedad Rural, Hugo) Biolcatti y su antecesor (Luciano) Miguens, que se haya producido ese tipo de realineamiento es el resultado no solamente de un proceso natural de concentración del sector agrario. También intervinieron ciertos errores tácticos de la conducción nacional…

–Con un atenuante, que es que muy pocos habían visto los profundos cambios operados entre los socios de la Federación Agraria, muchos de los cuáles aspiraban y aspiran a sumarse al club de los ricos…

–Creo que hubo un cambio cualitativo en el sector rural. La Sociedad Rural argentina siempre fue una de las grandes organizaciones conservadoras del país. Vos eras muy jovencito para acordarte del doctor Faustino Fano, que era el presidente de la Sociedad Rural a comienzo de los años '60. Fano tenía una palabra mágica, que utilizaba en todos los comunicados. Decía que los productores rurales se sentían "desalentados", y el desaliento de los productores rurales era inmediatamente traducido por todo el mundo como que estaban pidiendo una devaluación. Recuerdo un titular de Crónica que advertía con toda claridad: "Compren dólares, otra vez se sienten desalentados". La Sociedad Rural bregaba todo el tiempo por transferencias masivas de ingresos al sector agrario. Con lo que iba asfixiando la producción industrial del país. La receta era simple: si el gobierno se resistía a devaluar, el ejército sacaba los tanques en la calle.

–Supongo que se refiere al accidentado gobierno de Arturo Frondizi.

–Frondizi tuvo 14 semigolpes de Estado en un período de cuatro años. No lo dejaban gobernar. Ahora, si el hecho de que el ejército saque a los tanques a la calle para imponer medidas a un gobierno legalmente elegido al cual las Fuerzas Armadas se supone que están subordinadas es algo que en cualquier país del mundo se llama golpe, en la Argentina no se llamaba así, se llamaba "inquietud de las Fuerzas Armadas". Y entre "desalientos" de los exportadores de granos e "inquietudes" de los militares, se iba imponiendo una política. Hoy la situación es diferente, pero en cierto sentido es más peligrosa. Es diferente porque el ejército no puede operar en la forma que operaba a comienzo de los años '60 en la época de (el psiquiatra antillano-argelino Frantz) Fanon. Y es más peligrosa porque han apelado a una forma de movilización popular que transforma las demandas sectoriales de un grupo en el significante y una forma general de realineamiento de la derecha. Lo que nosotros hemos dicho en nuestro trabajo acerca de los significantes hegemónicos, los significantes vacíos, etcétera, lo está realizando la derecha en esta reorganización.

–¿Cómo evalúa la respuesta del Gobierno?

–Las medidas que ha ido tomando desde la derrota de la resolución nº 125 han sido todas progresistas, desde la estatización de las jubilaciones, pasando por la nacionalización de las compañías aéreas y una larga series de medidas. Falta todavía que todas esas medidas progresivas cristalicen alrededor de ciertos imaginarios colectivos. Que la gente perciba que la sociedad está dividida en dos campos.

Reperonización y aliados


–Está en curso una inesperada reperonización ¿no? Nadie contaba con ella, pero la ofensiva agromediática obligó a la defensa del peronismo, aquella vieja ciudadela que resguarda el mínimo común denominador alcanzado por el campo popular. Hay un renovado interés en la historia del primer peronismo y se analiza y plantea la afiliación a un Partido Justicialista que durante el menemismo fue el alcahuete de la entrega y que aún en vida de Perón jamás pasó de ser una herramienta electoral del movimiento…

–Mucha gente tiene conciencia de que las cosas salieron bien en la Argentina después del desastre del 2001 porque por esos avatares, fue elegido Kirchner. Si hubiera sido De la Sota o Reutemann o alguien así, las cosas hubieran sido muy distintas. Para la política nacional, Kirchner era casi un desconocido. Y desde afuera, más. Para el 2003, lo admito, yo ni siquiera sabía quién era Kirchner. Y dada la podredumbre general del sistema político casi nadie esperaba nada, así que fue una gran sorpresa cuando Kirchner empezó a tomar una serie de medidas, en las cuales jamás yo había pensado que el país se iba a comprometer. Y entonces ahí empezó un proceso nuevo. Hay un libro muy lindo que han escrito Paula (Biglieri) y Gloria Perelló sobre el populismo kirchnerista y el retorno del nacionalismo. Han hecho un estudio sobre Barrios de Pie y otros movimientos sociales y analizan las formas de la ruptura política en ese período. (Se refiere a En nombre del pueblo, publicado recientemente por la Universidad Nacional de San Martín. Paula Bigllieri es doctora en Ciencias Políticas y Sociales, investigadora del Conicet, discípula de Laclau y su asistente en sus visitas a Buenos Aires. Gloria Perelló es psicoanalista.)

–¿Qué opina de la ruptura de Barrios de Pie con el kirchnerismo?

–El espacio kirchnerista debe ser ampliado, y Barrios de Pie debería volver a él. Mis conversaciones con Alberto Fernández y Daniel Filmus giraron bastante sobre eso. Hay que volver a ganar a ciertos sectores que se han abierto. Porque sería muy malo que el kirchnerismo se redujera a la cocina interna del PJ y que una serie de sectores que estaban impulsando un proceso de cambio con la idea de la transversalidad en sus varias dimensiones empiecen a desgranarse y a abrirse. Entre otras cosas porque si se reduce el kirchnerismo a una línea interna del Partido Justicialista, los barones del PJ lo van a traicionar en la primera de cambio.

¿Cómo puede ampliarse el espacio K?

–No creo que él pueda hacer una cosa tan ingenua como tratar de formar un partido puramente ideológico. Todo partido político tiene que pasar por ciertos aparatos y por ciertas alianzas con figuras non sanctas, pero el proceso no puede simplemente ser reducido a eso. Lo que se necesita es una interpelación popular de tipo más amplio. Dar a la gente, volver a dar a la gente como yo creo que se le dio en el 2003, el sentimiento de que se está creando una frontera interna en el país entre el campo popular y los otros.

–Pero esa misión excede en mucho las posibilidades del Partido Justicialista…

–Puede incluir al PJ, Kirchner tiene buena muñeca para manejarse en ese campo, pero tiene que ser algo más. Es como sucede con los dos platillos de una balanza. Hay que mantener el equilibrio entre ellos, y así se puede ir creando el espacio popular. Hay que recordar que el surgimiento del peronismo en el '45 involucró las dos cosas. Hubo muchos fenómenos de incorporación de aparatos, de acuerdos internos, pero al mismo tiempo hubo una interpelación a sectores nuevos, interpelación que fue absolutamente fundamental en la victoria del '46.

–Pero después de la muerte de Evita, digamos para 1953, la capacidad de interpelar a sectores nuevos, de ganarlos, se había perdido…

–Un poco sí, pero se empieza a recuperar, a reconstituir durante la resistencia peronista. Y durante los años '60 se va creando una nueva centralidad del campo nacional y popular. Llegamos a la elección del '73 con un fenómeno de fronteras absolutamente demarcadas. También hubo ilusión, esperanza, en el `98. Que se disipó rápidamente con la traición de De la Rúa. Y se llegó a la más honda de las crisis en 2001. Pero después empezó a renacer en 2003 cuando, frente al asombro general, Kirchner empezó a tomar una serie de medidas progresistas que permitieron que renaciera la esperanza popular. Para mí, el problema fundamental es que esa esperanza no tiene que disolverse por una serie de fenómenos que desdibujan la frontera interna.

–Me hubiera gustado que Barrios de Pie no se hubiera ido, que Pino Solanas hubiera mantenido los pies adentro del plato porque la gran mayoría de las cosas que señala son ciertas, pero también me parece que hay un retorno de la militancia política. De otro modo, un poco a través de los blogs, pero eso me alienta a pensar que no todo está perdido y que al Gobierno le va a ir moderadamente bien en las elecciones.

–Creo lo mismo. Combato la idea que difunden los medios de que va ser una debacle. Idea que no comparto en absoluto.

–En cualquier caso, los medios van a decir que fue una debacle.

–Perón también tenía en contra a todos los medios. No creo que vayan a ganarse las elecciones con mayoría absoluta, pero si llegara a un resultado, por ejemplo, de que hubiera en la provincia de Buenos Aires un 38% de apoyo a la lista de Kirchner y a nivel nacional un 33%, eso dejaría claro de todo modos que los Kirchner encarnan la fuerza política más importante del país. Es cierto que van a tener que tejer acuerdos en el Congreso, pero de hecho ya los están teniendo que hacer, porque se han abierto tantos senadores justicialistas… En fin, veo un panorama complicado por delante, pero está muy lejos de ser el fin de la historia. Al contrario, creo que será el comienzo de una nueva historia.

–¿Veremos a un Néstor Kirchner negociador?

–Efectivamente, y va a ser una experiencia nueva.

 

Sectores medios y polarización


–¿Cómo hace el kirchnerismo para cautivar aunque más no sea a una minoría de los sectores medios?

–Fijate en lo que hizo Filmus con su grupo progresista en las últimas elecciones de la Capital. Obuvo el 24% de los votos en la primera votación, y el 40% en el ballotage. A lo que hay que llegar es a una situación en la cual se vayan reconstituyendo espacios progresistas, y esos espacios progresistas que se constituyen y reconstituyen de manera distintas en diferentes provincias. Si uno tiene la impresión de que hay todo un juego nuevo a través de este realineamiento; si al mismo tiempo hay una voluntad del Gobierno de convocar a sectores nuevos, que empiecen a interpelar a aquellos sectores, que comenzaron a ser interpelados en 2003; si al mismo tiempo siguen una serie de medidas progresistas como las que el gobierno está tomando; si ocurren todas esas cosas, se podrá rearmar el movimiento popular.

– Se podría pasar a otra fase, dar un salto cualitativo…

–Durante el surgimiento del peronismo, entre 1943 y 1945, hubo muchos momentos de crisis, de decepción, de falsos puntos de partida. Por ejemplo, toda la relación de Perón con (el caudillo radical de Córdoba) Amadeo Sabatini fue sumamente complicada y finalmente la alianza fracasó porque Sabatini claudicó, pero vino la movilización del 17 de octubre y esto lanzó un nuevo punto de partida.

–A través del Partido Laborista…

–Exactamente. El Partido Laborista se iba creando a través de una movilización molecular de la sociedad. Gente que iba de una localidad a otra, que iba movilizando sectores que no estaban movilizados antes. Y toda la prensa estaba en contra de Perón.
Lo que quisiera ver es una interpelación más fuerte a los sectores populares por parte del Gobierno. Porque presentar una especie de catálogo de medidas progresistas está muy bien, pero eso no es suficiente. Esas medidas progresistas tienen que ir cristalizándose a través de slogans y símbolos que vayan presentando una división radical de la sociedad. Como lo hicieron slogans del pasado como Patria o coloniaje, Braden o Perón: ese tipo de cosas es lo que todavía está faltando para poner las cosas blanco sobre negro. Hay que ser más claros. Hay muchas personas de la clase media que son kirchneristas vergonzantes, que están empezando a ver ciertas cosas, pero en medio de una tremenda ofensiva mediática no se atreven a manifestar su apoyo a los Kirchner.

–Desde tu punto de vista, polarizando con consignas duras se puede ganar.

–Sí, creo que sí. Bueno (ríe), si uno presenta la posibilidad de la revolución proletaria mundial frente a la burguesía, evidentemente no va a ganar a nadie.

–¿Cómo ve a su regreso la ciudad de Buenos Aires gobernada por Macri?

–La ciudad de Buenos Aires siempre fue la ciudad puerto del centro del cosmopolitismo antinacional. Yrigoyen tuvo todo tipos de problemas en la ciudad de Buenos Aires, también los tuvo Perón y lo tienen los Kirchner. Viene bien recordar que hasta en marzo de 1973, que fue una elección masiva del peronismo después de largos años de proscripciones, Capital fue uno de los pocos distritos en el país que votó contra el FREJULI. Había ciertos motivos, el candidato que el FREJULI presentó era (el nacionalista aristocrático y ex furibundo antiperonista) Marcelo Sánchez Sorondo. El comentario de Perón fue: "También, con el candidato que teníamos…" Y ahí fue cuando eligieron senador a (Fernando) De la Rúa… Lo importante es ganar bien en la provincia de Buenos Aires. Ya sabemos que en la Capital perderemos, se trata de no perder de una manera espantosa.

–Ojalá haya tiempo hasta el 2011 para enmendar errores…

–Sí, sobre todo los que se cometieron en una serie de distritos del interior. Por ejemplo en Córdoba. Hablábamos el otro día con Paula del flirteo de Néstor Kirchner con (el gobernador, Juan) Schiaretti, que creo que fue absolutamente negativo para la formación de un posible bloque kirchnerista. Pero bueno, siempre se cometen errores de un tipo o del otro. En Santa Fe se va perder malamente… pero estuve en Tucumán y ahí está claro que van a ganar los Kirchner y que (José) Alperovich es uno de los puntales del régimen. La Nación está pendiente de si cada pequeña conversación que tienen, por ejemplo, Alperovich y otros gobernadores kirchneristas, no significa que estén abandonando el barco ante la inminencia de un naufragio. Pero yo no creo en absoluto que vaya a producirse un naufragio. Soy relativamente optimista. Lo que hay que empezar después de las elecciones es una "guerra de posiciones" en el sentido gramsciano del término. Hay que ir consiguiendo conectar sectores que están fuera del poder popular e ir constituyendo un poder popular más amplio. Eso exige una política sumamente inteligente y una ofensiva muy dúctil, porque cada sector tiene su discurso particular, sus demandas particulares y hay que moverse en esa dirección. Cuando te hablo del espacio kirchnerista como un espacio global, no me estoy refiriendo sólo a la gente que va apoyar en esta elección a los Kirchner, sino también a gente que no los está apoyando porque han constituidos listas propias, pero que no están en contra del Gobierno, que pueden ser aliados, como Martín Sabbatella o la gente de Libres del Sur que hay que reconquistar. Barrios de pie, todo este mundo de la protesta popular, de la administración honesta de las Comunas, tiene que ser una parte del proceso. Si se hace así, si se crea una alianza buena en los dos años que restan hasta las elecciones nacionales, creo que se puede ir consolidando un bloque político alternativo a la oposición. Un bloque que puede tener posibilidades ciertas de éxito. La gente no es suicida.

MALAYSIA MH370. Una hipótesis inquietante



Me llegó por un amigo, cuyo padre es aeronáutico de alto grado, y no lo considera disparatado. Son los rumores más fuertes entre algunos bien informados. Nahuel Coca.

Apostillo yo: Si non e vero e ben trovato. 

Malaysia MH370
Una teoría sobre la desaparición del vuelo  MH-370


Mientras Estados Unidos se está retirando paulatinamente de Afganistán, en febrero pasado uno de sus sistemas de mando y control, usado para controlar los aviones sin piloto (drones) fue secuestrado por los talibanes. El convoy de transporte americano bajaba de una de las bases principales, situada en una colina cuando los talibanes le tendieron una emboscada, mataron a dos  comandos americanos (seals) y se apropiaron de todo el equipo, incluyendo el comando y control del sistema, que pesaba cerca de 20 toneladas y estaba embalado en 6 cajones.

Los talibanes no querían armas sino dinero. Ofrecieron vender el sistema a los rusos y los chinos. Los rusos estaban demasiado ocupados con sus problemas en Ucrania y fueron madrugados por los chinos, que están ávidos de tecnología de sistemas militares de cualquier origen. Imagínense que si los chinos llegan a dominar la tecnología detrás del sistema de mando y control de drones estadounidenses, estos se volverían inútiles.

China envió a Afganistán a  8 científicos superiores del área de Defensa para revisar el sistema, tras lo cual aceptó pagar una enorme suma por él.
En algún momento a principios de marzo, los 8 científicos y los 6 cajones  llegaron a Malasia. Beinjing  pensó que era la mejor manera de evitar su detección por los estadounidenses. La carga se guardó en la embajada china en Kuala Lumpur. Pero lo estadounidenses se enteraron y la CIA y el Mossad planearon en conjunto como recuperar el cargamento.

A todo esto, China decidió que lo más seguro sería transportarlo en una aeronave civil. Los vuelos directos desde Kuala Lumpur a Beijing demandan solo 4 horas y media y los americanos no podían secuestrar o dañar a un avión civil sin una fuerte repulsa internacional, por lo que el vuelo MH370 era perfecto para sacarlo como carga protegida diplomáticamente.

Cuando el avión decoló, abordo iban cinco comandos estadounidenses e israelíes familiarizados con la conducción de los Boeing. Es posible que los dos supuestos iraníes con pasaportes robados fueran en realidad parte de ellos.

Cuando el vuelo MH370 estaba a punto de dejar el espacio aéreo malayo e informaba al control aéreo vietnamita de su ingreso al suyo, un avión AWAC norteamericano interfirió sus señales y desactivó el control  de pilotaje, pasándolo a modo de control remoto.

Es por esto que el avión repentinamente perdió altura. ¿Un AWAC puede hacer esto?  Si y muchas más cosas ¿Recuerda el 11-S y el impacto de los Boeing contra las torres gemelas? Desde entonces en todos los Boeing (y posiblemente también en los Airbus) se instaló un sistema de control remoto para neutralizar intentos de secuestro por parte de terroristas.

Desde entonces, todos los aviones Boeing pueden ser controlados remotamente desde tierra. En esencia, se trata del mismo sistema de  control remoto usado para controlar aviones espía sin piloto y drones... como el que,  justamente, China trataba de hacer llegar a su territorio.

Los cinco agentes americanos e israelíes pronto asumieron el control del avión, desconectaron el transponder y otros sistemas de comunicación, cambiaron el rumbo y volaban hacia el oeste...

¿Porqué hacia el oeste y no hacia el este, hacia Filipinas o Guam? Porque todo el espacio aéreo sobre el Mar de la China meridional está cubierto por vigilancia satelital y radares chinos.

Los radares militares malayos, tailandeses e indios detectaron la aeronave no identificada pero ninguno reaccionó profesionalmente. El avión voló sobre el norte de Sumatra, Anambas, el sur de la India y aterrizó en Maldivas (algunos aldeanos vieron la aeronave aterrizando), fue reaprovisionado de combustible y continuó su vuelo hacia la remota isla de Diego Garcia, donde  está la gran base aérea estadounidense en el medio del  océano Índico.




La carga diplomática y la caja negra del avión fueron retiradas. Como sólo los muertos no hablan, los pasajeros fueron "silenciados" por medios naturales: falta de oxígeno al volar a gran altura con el avión despresurizado. 

El  MH370 con sus pasajeros ya muertos habría despegado nuevamente de Diego García, utilizando control remoto, tal como lo hacen los drones espías (sin pilotos) y poniendo rumbo al medio del océano Indico Sur, donde se estrelló contra las aguas. De esta manera indujeron a creer que el avión se había precipitado  al quedarse sin combustible por culpa del capitán y del copiloto que habrían planeado una suerte de vuelo suicida.

De esta manera, los estadounidenses primero lograron desviar todo el esfuerzo de atención y búsqueda al mar de China  meridional mientras el avión había volado al océano Índico.

Luego salieron a escena con declaraciones contradictorias y pruebas parciales para confundirlo todo, en lo que contaron con la invalorable colaboración de Australia.

El esfuerzo  empleado por China en la búsqueda no tiene precedentes.  El número de satélites, naves de guerra  y aeronaves afectadas para explorar primero el mar de China meridional, y luego los estrechos de Malaca y el océano Índico fue altísimo, inédito, jamás visto anteriormente, lo que revela la preocupación china. No sólo por la gran cantidad de pasajeros chinos, si no,  sobre todo, por sus ocho altos científicos militares y por la carga que llevaban. 

Parece una historia de ciencia-ficción cinematográfica pero es perfectamente viable.  ¿No les parece?

Acaso no tenga ninguna certeza hasta que surja un nuevo Snowden que  revele los secretos de inteligencia americanos más celosamente guardados.

Who knows and who will know.

UCRANIA. Rusia no retrocederá. Lección magistral del profesor Moniz Bandeira

Conoci a Luiz Alberto Moniz Bandeira -un aristócrata brasileño, prolífico escritor, primo lejano de nuestro Diego Muniz Barreto, cerebro de Itamaraty y hace muchos años residente en Alemania- gracias a Rogelio García Lupo. Y mucho me encantará volver a reunirme con él a devorar asado a la brasilera en Rodizio. Este trabajo suyo es exhaustivo e imprescindible para quien le interese la crisis de Ucrania desde una perspectiva suramericana.

El Conflicto de Ucrania según Luiz Alberto Moniz Bandeira*

Moniz Bandeira analiza los intereses diferentes y contradictorios que se juegan en el conflicto de Ucrania así como los probables caminos que este puede llegar a seguir, teniendo en cuenta los aspectos económicos, políticos, comerciales, y militares en la disputa, la envergadura de los actores y la participación de grupos neonazis en el golpe de estado en Kiev y en su nuevo gobierno.

Putín se ha consagrado como estadista. Casi media Ucrania ansía volver a reintegrarse con la madrev Rusia.


Por Marco Aurélio Weissheimer***/ Carta Maior. (traducción: Isaac Grober**).

“La crisis en Ucrania evidencia y confirma el análisis de la política internacional, consustanciada en mi libro La Segunda Guerra Fría – Geopolítica y dimensiones estratégicas de los Estados Unidos (Las rebeliones en Eurasia, África del Norte y Medio Oriente). “Moscú no va a tolerar que la Organización del Tratado de Atlántico (OTAN) extienda su maquinaria de guerra a las fronteras de Rusia, ni que posicione un escudo antimisiles en los territorios de Polonia y la República Checa”.

La evaluación es del cientista político e historiador Luiz Alberto Moniz Bandeira, en entrevista a Carta Maior. La presencia de la OTAN en Ucrania, comparó el historiador, representa, para Rusia, la misma amenaza que los misiles en Cuba representaban para los EE.UU. en 1962.

Carta Maior: ¿Cuál es su opinión acerca de los hechos que sucedieron al referéndum en Crimea que decidió la anexión de esa región a Rusia?

Moniz Bandeira: No hubo propiamente anexión, más, de hecho y de derecho, fue una reincorporación de la República Autónoma de Crimea a Rusia, aprobada por el 96,77% de los 83.10% de los votantes, una participación masiva en el referéndum convocado por el Parlamento regional. Esa península se mantuvo prácticamente bajo la soberanía de Rusia desde el tratado de Kücük Kaynarca, firmado con el Imperio Otomano, en 1774, durante el reinado de la emperatriz Catarina II, la Grande (1729-1796).

Como recordó el presidente Vladimir Putin, fueron los bolcheviques quienes, después de la revolución de 1917, cedieron, sin consideración étnica, territorios rusos que forman actualmente el sudeste de Ucrania y para lo cual, en 1954, Nikita Khrushov, secretario general del Partido Comunista de la URSS, transfirió por iniciativa personal, Crimea juntamente con Sevastopol.

La iniciativa de reintegrarla a la Federación Rusa constituyó una reacción al golpe perpetrado por las Storm-troopers, grupos entrenados, armados y organizados militarmente en Lituania y en Polonia, con uniformes de la antigua división SS Galitzia (Waffen-Grenadier-División der SS/galizische SS – Division Nº 1), formada por los ucranianos que se aliaron a las fuerza de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. Esas milicias fueron del Sector de Derecha (Pravyi Sektor) y de Svoboda (Partido de la Libertad), que en febrero conquistaron el poder en Kiev.

El politólogo húngaro-norteamericano, George Friedman, presidente de Stratfor, compañía especializada en inteligencia global, aunque escribió que “no sabe lo que ocurrió en Kiev” refiriéndose hipócritamente al putsch contra el presidente Viktor Yanukovyc, reconoció que “hubo ciertamente muchas organizaciones financiadas con dinero norteamericano y europeo que estaban comprometidas con la reforma del gobierno” (Geopolitical Weekly – March 18, 2014).

Esas ONG´s fueron las que promovieron las manifestaciones – encabezadas por dos senadores norteamericanos – John McCain (Partido Republicano) y Christopher Murphy (Partido Demócrata) – y posibilitaron la captura del poder por los neonazis del Sector de Derecha y de Svoboda, discípulos ideológicos de Stepan Andrijowytsch Bandera (1909-1959), antisemita y antirruso, aliado de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. El banquero Arseniy “Yats” Yatsenyuk, candidato de Victoria Nulands (famosa por la frase “fuck the EU”) se autoproclamó primer ministro y colocó a neonazis en puestos claves de gobierno.

El almirante Ihor Yosypovych Tenyukh, ministro interino de Defensa de Ucrania y alto dirigente de Svoboda; Dmytro Yarosh, fundador del Sector de Derecha, otro partido neonazi, es el vicepresidente del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional. El poder en Kiev está, de hecho, en las manos de Oleh Yaroslavovych Tyahnybok , el líder neonazi de Svoboda, enemigo declarado de lo que llama “mafia judeo-rusa”. Con ese gobierno ilegal, sin legitimidad, oriundo del putsch, fue que la Unión Europea firmó el 21 de marzo un tratado de libre comercio.

CM: ¿Cuál es su opinión sobre el estado actual de la crisis en Ucrania?

MB: Un conocido mió que vive en Kiev, relató por e-mail, que esos grupos neonazis que dieron el golpe de Estado bajo el pretexto de la integración con la Unión Europea, gritando “democracia” y “libertad”, siguen aterrorizando a los rusos y a los ucranianos de lengua materna rusa, así como a los fieles de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Si el gobierno de Viktor Yanukovych era ruin, corrupto – dice él – los neonazis que asumieron el poder son mucho peores. Son lumpens armados, bandidos, terroristas, y la situación en Kiev continúa siendo muy peligrosa.

La ciudad es un hervidero, con miles de bandas nazis, de diferentes movimientos locales, totalmente enloquecidos y estúpidos. El bandidaje y el terrorismo que atormenta a Kiev, alcanza a casi todas la regiones de Ucrania. En la ciudades del este, principalmente en Donetsk y Lugansk, donde predominan los rusos y los pro-Rusia, los conflictos con las bandas neonazis no cesan porque la mayor parte de la población no acepta y no reconoce al gobierno instalado en Kiev. Crimea es la única región donde la situación es buena, calma, no hay bandidismo ni terrorismo, porque está bajo control de las tropas de la Federación Rusa.

CM: ¿Cuáles son las consecuencias para Ucrania y Occidente (EE.UU. y la Unión Europea) con la reincorporación de Crimea a Rusia?

MB. Las consecuencias son varias y complejas y de allí la histeria de EE.UU. y de UE. Crimea es una de las mayores regiones del Mar Negro para la exploración de gas y petróleo. La producción de gas aumentó, en 2013, cerca del 40 %, con la apertura de los campos de Odesa y Stormovoe, en la cuenca del Mar Negro. La extracción alcanzó un nivel de 1,5 mil millones de metros cúbicos por año. Uno de los mayores yacimientos de petróleo y gas está en el área del estrecho de Kerch, que une el Mar Negro con el Mar de Azov. El gobierno de Crimea anuncio rápidamente la nacionalización de los gasoductos y campos operados por las compañías estatales de Ucrania – ChornomorNaftogaz y Ukrtransgaz – incluido el subsuelo, en el litoral del Mar Negro y las grandes compañías petroleras – Royal Dutch Shell Plc (RDSA), Exxon Mobil Corp. (XOM) Shell y Chevron Corp y Eni Span (ENI) habían firmado contratos con el gobierno de Kiev para prospección y exploración de petróleo y gas en esa región.

Al reintegrar Crimea a Rusia, el presidente Vladimir Putin dio un notable golpe a las pretensiones de los EE.UU. y de la UE. Bloqueó el acceso físico de Kiev a las virtuales fuentes de energía del Mar Negro y asustó a las empresas petrolíferas que estaban dispuestas a invertir. Un consorcio que incluía a Exxon y Royal Dutch Shell Plc (RDSA) planeaba invertir U$S 735, perforar dos campos – Skifska e Foroska – a 80 km al suroeste del litoral de Crimea. Pero sin Crimea, Kiev no tiene más jurisdicción sobre su litoral, ni tampoco sobre el Mar de Azov y así Ucrania pierde una importante área submarina cuya producción de petróleo podría alcanzar una magnitud de 70 millones de crudo por año, lo que la tornaría menos dependiente de Rusia en términos de energía.

Ucrania consume anualmente cerca de 55 mil millones de metros cúbicos de gas, de los cuales el 50% los importa de Rusia. Y la estimación es que las reservas de gas, en la cuenca del Mar Negro puedan contener de 4 a 13 billones de metros cúbicos. Con una inversión de U$S 8 a U$S 9 mil millones, la producción podría alcanzar un nivel de 9,7 mil millones de metros cúbicos por año hacia el año 2030. El control de esa riqueza, que los EE.UU. pretendían ganar a través de la adhesión de Ucrania a la UE, pasó, juntamente con Crimea, a Rusia.

Las compañías petroleras tendrán ciertamente que hacer nuevas negociaciones con las autoridades de Simferopol y de Moscú. Gazprom ya solicitó permiso a las autoridades de Crimea para explorar las reservas del litoral. Y Ucrania, con una economía improductiva, tendrá otros grandes perjuicios. Necesita U$S 25.000 millones, en 2014, para cubrir el enorme déficit de cuenta corriente y pagar a los acreedores extranjeros. Solo con Rusia la deuda es u$s 16.000 millones, de acuerdo a lo que informó el presidente Putin, el primer ministro Dmitry Medvedev, en reunión del Consejo de Seguridad de Rusia. Y la deuda con Gazprom por la provisión de gas alcanzó el valor de u$S 1.8 mil millones, en febrero de 2014.

Sin embargo, sus reservas monetarias suman apenas u$s 12.000 millones. La perspectiva es de inestabilidad social y volatilidad política, especialmente cuando el gobierno de Kiev aplique las medidas de austeridad impuesta por el FMI , EE.UU y UE para otorgar algún rescate.

CM: ¿Cuáles fueron los factores determinantes para el golpe que tumbó al presidente Viktor Yanukovych? ¿Cuál fue el peso que tuvo el retroceder en la firma del acuerdo de libre comercio con la UE?

MB: Los factores fueron varios y las ONG´s, financiadas por entidades de EE.UU. y de la UE y los partidos neonazis, aprovecharon las pésimas condiciones domésticas para fomentar las demostraciones en la plaza Maidan. Sin embargo, uno de los principales factores fue el hecho de que el 21 de abril de 2010 el presidente Viktor Yanukovych, después de ser electo presidente de Ucrania contra Yulia Tymoshenko, anunció un nuevo acuerdo, firmado en Kharkov, con el entonces presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, extendiendo el arrendamiento de la base naval de Sevastopol, en el Mar Negro, El acuerdo, que debía expirar en 2017, fue prorrogado por 25 años , hasta 2042, con posibilidad de ser extendido por otros cinco años más.

En compensación, Rusia invertiría en el desarrollo económico y social de Sevastopol, además de reducir un 30% por debajo de la cotización de mercado el precio de gas natural provisto a Ucrania, estimado en u$s 40.000 millones. El acuerdo de Kharkov preveía, como en los tiempos de la Unión Soviética, la realización de proyectos conjuntos en sectores estratégicos tales como, inter alia, energía nuclear y aviación y permitiría a Ucrania retomar un ritmo sustentable de crecimiento. Al mismo tiempo, el acuerdo evitaba que Ucrania adhiriese a la OTAN, ya que impedía que cualesquiera de los miembros instalase bases en su territorio hasta que finalizara el arrendamiento de Rusia. La crisis, desde entonces, se estaba fermentando, hasta que la propuesta de acuerdo para la asociación de Ucrania con la Unión Europea y el tratado de libre comercio, por diversos motivos, reflotó la agenda en 2013. Esta sería, probablemente, una forma de anular el acuerdo de Kharkov, firmado en 2010.

El presidente Vladimir Putin siempre se manifestó dispuesto a no tolerar que la OTAN extendiese su maquinaria de guerra a las fronteras de Rusia, amenazando su posición estratégica, ni el estacionamiento del escudo antimisiles en los territorios de Polonia y de la República Checa
Rusia percibió los objetivos de EE.UU. y de las demás potencias occidentales: la amenaza implícita a sus iniciativas militares dirigidas a asumir el control del Mediterráneo y además eliminar su influencia y la de China en Oriente Medio y en Magreb, así como aislar políticamente a Irán. Con este diagnóstico, Rusia restauró su flota en el Atlántico y expandió su flota en el Mediterráneo, que pasó a contar, a partir de 2012, con once buques de guerra: Aleksandr Shabalin, Almirante Nevelskoy, Peresve, Novocherkassk, Minsk, Nikolay Fylchenkov, además del gran navío antisubmarino – Almirante Panteleyev – un navío escolta – Neustrashimy – un navío patrulla – Smetlivy – y un crucero antimisiles – Moskva.

La ampliación del puerto de Tartus, en Siria, como base naval para su flota en el Mar Negro, ya había comenzado. Lo que EE.UU. y los países de Europa ciertamente pretendían era instalar en Damasco un gobierno que acabase con esa base naval, interconectada con la base naval de Sevastopol, en el Mar Negro, impidiendo el acceso de Rusia a las aguas calientes del Mediterráneo. Por lo tanto, el Presidente Vladimir Putin, con gran habilidad, consiguió impedir que el presidente Barack Obama cometiese la insensata aventura de bombardear a Siria y proveyó al gobierno de Bashar al-Assad de los modernos y eficientes sistemas antimisiles – SS-N-26, para la defensa de la costa y el SA – 21 (S-300 PMU2) para defensa aérea – a fin de enfrentar cualquier intervención extranjera.

La crisis, que volvió a entrar en erupción en Ucrania, está interconectada, de un modo o de otro, con la situación en Siria, donde el Presidente Bashar al Assad está retomando el control de todo el país. Dentro del mismo contexto de la guerra fría, que recomenzó después de un interregno, una vez que la política de Washington no se desvió en ningún momento de la directriz trazada por el general Colin Powell en el sentido de impedir que la Unión Europea se tornara una potencia militar fuera de la OTAN, la re-militarización de Japón y de Rusia, y el desaliento a cualquier desafío a su preponderancia o tentativa de revertir el orden económico y político internacional establecido- (The Military Strategy of de United States – 1991-1992)

CM : ¿Qué implicancias puede tener para Brasil esta crisis? ¿Cuál debe ser en su opinión la posición de política externa brasileña en este caso?

MB: Brasil no debe involucrarse en la crisis de Ucrania. Sus intereses nacionales y estratégicos no son los mismos que los de los EE.UU. ni los de la UE. Brasil tiene negocios con Ucrania, el proyecto de empresa binacional Alcántara Cyclone Space (ACS), firmado el 21 de octubre de 2003. Se trata de un acuerdo de cooperación a largo plazo entre los dos países para entrar en el mercado internacional de lanzamientos espaciales. El municipio de Alcántara, en Maranhao, tan sólo a 2º al sur de la línea del Ecuador – donde es mayor la velocidad de rotación de la Tierra – permite un impulso natural para el vuelo de un cohete y posibilita la realización de lanzamientos para cualquier dirección a partir de un único punto.

Ucrania proporcionaría la tecnología y los equipamientos, que antes fabricaba para la Unión Soviética, en las plantas industriales situadas en el este, especialmente en Donetsk y Lugansk. Ese proyecto, aunque sufriese atraso debido a los problemas financieros de Ucrania, que no podía integrar el capital, ultimamente, al parecer,  habría sido resuelto.
Los EE.UU., sin embargo, siempre han estado en contra y si controlaran el gobierno de Kiev, podrían paralizarlo. Por otro lado, Brasil no puede reconocer un gobierno ilegal, sin legitimidad y manifestarse contra Rusia, que no cometió ninguna agresión contra Ucrania. Crimea ya era una República Autónoma, dentro de Ucrania y su Parlamento decidió, legalmente, convocar a un referéndum y una abrumadora mayoría votó por la reunificación con Rusia, que no la invadió. Sus tropas ya estaban dentro en Sevastópol, en Crimea, una República Autónoma, de conformidad con el acuerdo de Kharkov.

CM: El presidente Putin ¿ganó una disputa más al presidente Obama, como ocurrió en el caso de Siria? ¿La política externa de Rusia está mejor preparada en este momento?

MB: Sí. El presidente Vladimir Putin es el mayor estadista de la actualidad. Ganó más bien un lance en el ajedrez de la política internacional. Rusia tiene una larga experiencia y es más pragmática. La diplomacia de los EE.UU. es conducida por aficionados, intoxicados por la ideología del “excepcionalismo” de América, como “the indispensable nation”. Y aunque en los EE.UU. hay una notable élite académica e intelectual, con profundo y claro conocimiento de otros países, la América profunda ignora al resto del mundo. Y es esa América profunda, que elige a la mayoría del Congreso y, por tanto, influye también en la política exterior, más y más militarizada, con base en la creencia de la invencibilidad de su poderío militar, aunque, como reconoció el propio ex presidente Bill Clinton, los EE.UU. no han vencido en ninguna guerra desde 1945.

El hecho de que el presidente Barak Obama rápidamente reconoció al gobierno instalado en Kiev por los neonazis y recibió en la Casa Blanca al autoproclamado primer ministro de Ucrania, el banquero Arseniy “Yats” Yatsenyuk, evidenció su incapacidad como jefe de gobierno y de Estado. Ese gobierno no es legal, no tiene legitimidad y, cualquiera sea la evolución de la crisis, el status quo en Ucrania inevitablemente se mantendrá. La situación en Ucrania es extremadamente volátil. Y lo que es doloroso es que la UE se deja subordinar por los EE.UU., sometida por medio de la OTAN, convertida en un gendarme global, cuyos comandantes dan opiniones, amenazan y dictan directrices políticas como si fuesen jefes de Estado. Las sanciones contra Rusia son inocuas. No revertirán Crimea a Ucrania. Se trata de un hecho consumado. Y si las sanciones fueran realmente efectivizadas, afectarán en especial a las economías de Francia y de Alemania, donde se prevé que la suspensión de las órdenes militares de Rusia generarán más de 350.000 trabajadores desempleados.

CM: Parece haber un lobby en la prensa brasileña y occidental con la posición de Rusia ¿Cómo ve Vd el comportamiento de los medios en este caso?

MB: Un gran amigo mío me escribió que “es muy preocupante notar que la prensa y TV occidentales escamotean completamente la situación en Ucrania, que ya me fuera relatada por otros residentes en Kiev. Esos medios de comunicación, se parecen a los de Alemania nazi o a los de los países comunistas. Vivimos como en el film “Farenheit 452…”. Ese film, dirigido y estrenado en 1966 por Francois Truffaut, una adaptación de la novela de Ray Bradbury, mostró el futuro de la sociedad norteamericana, donde los libros serían prohibidos y destruidos por autocombustión del papel…
En el gobierno del presidente George W. Bush (2001-2009), Donald Rumsfeld, como secretario de Defensa, creó sigilosamente dentro del Pentágono el Office of Strategic Influence (OSI) , cuya tarea consistió en manipular a la opinión pública con falsas informaciones y promover psychological operations (PSYOP), el mismo objetivo que el del Ministerio de Información Popular y Propaganda del Reich nazi, dirigido por Joseph Goebbels, autor de la lección de que “una mentira debe ser solamente repetida muchas veces y entonces ella se torna creible ” (Eine Lüge muss oft genug widerholt werden. Dann wird sie geglaubt) . El MI6 – Secret Intelligence Service (SIS) – del Reino Unido tiene igualmente una para Information Operations (i/Ops) encargada de planear las operaciones de guerra psicológica, como antes hacían la Special Political Action (SPA) y el Information Research Department (IRD). Esos órganos tienen como función, inter alia, insertar en la prensa falsas historias, rumores y desinformación, por medio de off-the-record briefing y double – sourcing, i.e., confirmadas por otro agente contratado para esa función. La remuneración era pagada a los editores, vía un offshore bank en un accesible paraíso fiscal. Todo ese proceso lo demostré documentadamente en mi libro La Segunda Guerra Fría- Geopolítica y Dimensión Estratégica de los Estado Unidos (Las rebeliones en Eurasia, África del Norte y en Medio Oriente).

CM: En su opinión, ¿hay riesgo de una escalada militar en esta crisis?

MB : En una confrontación militar entre Rusia y los EE.UU. hay siempre el riesgo de un escalamiento de guerra convencional hacia el uso de armas nucleares. Por ello un enfrentamiento militar entre los Estados Unidos y Rusia se me ocurre absolutamente imposible, además que, todo lo indica, que el electorado americano no estaría a favor de cualquier involucramiento en Ucrania. El pueblo alemán tampoco. De cualquier forma, la instalación de una base militar de la OTAN en Ucrania, Rusia no la aceptará. La amenaza a la seguridad de Rusia equivale, en la percepción del presidente Vladimir Putin, a la misma que el establecimiento de plataformas de misiles en Cuba representaba para los EE.UU., en 1962.

Rusia no es una potencia emergente. Es una antigua potencia, que derrotó a fuerzas de Napoleón y de Hitler. Heredó, como sucesora jurídica, un vasto arsenal estratégico y no estratégico (táctico) de armas nucleares de la extinta Unión Soviética. Más o menos cerca de 1.800 ojivas nucleares estratégicas operacionales, reservas de 2.700, contra 1.950 operacionales y 2.500 de reserva de los EE.UU. Posee actualmente 558 plataformas estratégicas, con capacidad para cargar 2.500 ojivas nucleares y disparar nuevos misiles balísticos intercontinentales (ICBMs). – seis variantes, entre los cuales R – 36M2, UR-100NUTTH, Topol-M y Yars. También dispone de nuevos submarinos nucleares estratégicos, con misiles balísticos (SSBN), el proyecto 667BDR Kalmar, basados en la flota del Pacífico, en Rybachiy y 6 proyectos 667BDRM Delfin, integrando la flota del Nordeste de la Bahía de Yagelnaya.

El poderío nuclear de Rusia es más o menos igual al de los EE.UU. La Unión Soviética no fue derrotada militarmente. La causa de su implosión fue un régimen socialista estatal, autárquico, dentro de una economía mundial de mercado. Y no creo en la posibilidad de un enfrentamiento militar de la OTAN con Rusia, ni siquiera con fuerzas convencionales. Cerca del 60% de abastecimiento de gas de la Unión Europea pasa por Ucrania y sería necesariamente destruido. Es probable, sin embargo, que ocurran conflictos militares locales.

Las provincias del este de Ucrania, en especial Donetsk y Lugansk tienden fuertemente a realizar un plebiscito para reintegrarse a Rusia con la cual tienen estrechos lazos no sólo étnicos, sino también económicos. Y Moscú puede intervenir si el gobierno de Kiev, que no cuenta con el apoyo de toda la población y sus partidarios intensifican la represión contra los que se manifiestan pro Rusia en el este u otras regiones de Ucrania. De modo general, la perspectiva no es tranquila en toda la región. Es imprevisible.

*Luiz Alberto Moniz Bandeira, brasilero, abogado, doctor en ciencia política por la Universidad de San Pablo y profesor catedrático de historia de la política exterior de Brasil en la Universidad de Brasilia, Fué profesor visitante en las univesidades de Heidelberg y Colonia en Alemania, en la Universidad de Estocolmo, y conferencista en varias universidades de Inglaterra, Francia, Italia, Portugal y Estados Unidos. Es autor de más de 20 libros publicados.

**Isaac Grober, economista, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.
 

***Marco Aurélio Weissheimer, brasilero, periodista, editor en jefe de la Agencia Carta Maior
 

Selección: Amado Heller, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.
 

Fuente: Tomado de Página 13, sitio web de Articulación de Izquierda. Corriente interna del PT. 

 

LANATA arrancó con una nota que sonrojaría a Mauro Viale


De Infojus, el sitio del Ministerio de Justicia de la Nación 

Los "sicarios" de Lanata: "Matones ocasionales con declaraciones muy fantasiosas, que se contradicen"


Lo aseguró a Infojus Noticias la mexicana Rossana Reguillo, doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara: investiga la construcción social del miedo y la violencia urbana. La especialista vio ayer el programa PPT, que emitió un informe en el que el periodista entrevistó a dos supuestos killers rosarinos. "Son matones ocasionales con declaraciones muy fantasiosas, que se contradicen", agregó Reguillo.
 


Por Matías Máximo

En el programa "Periodismo Para Todos", que se emite por Canal 13, se mostró anoche un informe periodístico sobre el narcotráfico en el país. Como parte de la investigación, Jorge Lanata entrevistó a dos hombres a los que presentó como "sicarios rosarinos". No se les veía las caras y sus voces estaban distorsionadas. El periodista les preguntó "cuánto cobraban" y "de qué manera mataban". Rossana Reguillo está de paso en el país y vio el informe. Es doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara. Aborda temas como la construcción social del miedo y la violencia en las ciudades latinoamericanas. "Es duro presentar informes de televisión como si fueran documentos jurídicos, los medios no pueden seguir actuando como fiscalías irresponsables. Por eso no se vale jugar con el miedo", le dijo a Infojus Noticias.

Reguillo vino a la Argentina para dar un curso sobre "Análisis sociocultural del poder" en el Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES), de la Universidad de San Martín. Además, participó en dos mesas del Encuentro Federal de la Palabra, sobre violencia y periodismo. Hoy Infojus Noticias la entrevistó. Y el primer tema que surgió fue el informe de "Periodismo para Todos". Anoche Reguillo quedó asombrada cuando encendió el televisor y se encontró con el programa de Lanata y los "sicarios rosarinos".

¿Qué le parecieron los testimonios de los sicarios entrevistados?

Me parece ligero el manejo, por decirlo de una manera suave, de un tema tan delicado para América Latina. Estoy pensando en el caso especial de México y Colombia. Creo que estos señores se contradicen durante la entrevista y no aportan al estudio de un fenómeno muy violento. Sumado a la música trágica que de pronto sube de volumen y las imágenes de las motos que acompañan las pausas. Transmiten la sensación de que estamos en los momentos más terribles de la Medellín de finales del siglo XX. Los patrones de lo que dicen no responden a la figura de un sicario: en todo caso serán unos matones ocasionales. Sus declaraciones me parecen muy fantasiosas: uno dice que tiene una agencia de autos y que, a la par, es sicario por dinero y no por poder. Para los sicarios el respeto de asesinar tiene todo un valor simbólico.

¿Cuál es el camino de los medios para no aportar violencia?

Las primeras veces que vine a la Argentina, hace ya muchos años, aprendí la diferencia entre grados Celsius y sensación térmica, ya que siempre me muero de frío. Con la experiencia de la violencia pasa algo similar: una cosa es decir diez muertos, dos secuestros y 35 extorsiones y otra es la sensación que eso genera. Si generas un clima donde habla un asesino, con una música catastrófica, baja la sensación térmica: aunque tengas 18 grados la gente va a experimentar menos cinco. Con eso hay que tener mucho cuidado, ya estamos frente a la seguridad de la gente en sus vidas cotidianas. Los que miran el programa se van a despertar a la mañana y tendrán que mandar a los chicos al colegio. Por eso no se vale jugar con el miedo. Es duro presentar informes de televisión como si fueran documentos jurídicos, los medios no pueden seguir actuando como fiscalías irresponsables.

¿Cómo es un sicario?

En términos generales el sicario es un soldado a sueldo. No es un soldado al que se le paga por matar a una persona, sino que forma parte de una organización y se lo usa en distintos terrenos. En América Latina el sicariato es una estrategia militar sumamente cuidada, muy compleja y simbolizada que tiene varios escalones. El narcotráfico no opera contratando gente de la que no se sabe si puedes confiar o no. Y la vida promedio que tienen es de tres años, ya que los grupos rivales son tremendos, por eso duran tres años o cinco a lo sumo. El sicario puede mantenerse en el mismo puesto con esa vida útil de sicario o ascender a lo que se llama "estaca", que es aquel que va llega a una ciudad para abrir un nuevo punto narco. Ellos son de los más despiadados y al mismo tiempo resultan estrategas políticos. Su trabajo no es solo matar: es torturar, sacar información y dejar una marca particular. Se les usa para muertes ejemplarizantes.

Los sicarios son el resultado de una burocracia de lo narco ¿Cree que en Argentina se dan esos patrones?

Lo que veo es el aumento de la delincuencia común, como lo son robos, secuestros y asesinatos, pero eso me parece que tiene que ver con una realidad global. Creo que están lejos de una cultura narco como existe en países como México, donde incluso se usa por estos días un lenguaje al que yo llamo "narcoñol", que es la mezcla entre español y narco. Hay verbos como sicariar que están muy instalados y son muy serios pero no hay escapatoria para mencionarlo de otra forma.

Las muertes están y hay que informarlas, pero ¿cómo evitar transformar al periodismo en una máquina de miedo?

Hay avances en el caso mexicano. Por ejemplo se dejó de usar la palabra "ejecutómetro" en la prensa, que se usaba para dar lugar a las muertes violentas del narcotráfico. También se dejaron de lado las palabras "encajuelado, entambado o encabijado", que son las distintas formas en que los sicarios entregan los cuerpos. Estos términos son muy dolorosos. Aprender a nombrar a la víctima por su nombre es también saber nombrar a los victimarios, ya que no todos los perpetradores son sicarios. El sicariato opera como un síntoma del deterioro de la seguridad y me parece que esa descomposición está lejos de surgir aquí. Debemos tener responsabilidad y madurez para tratar la cuestión de fondo y no forzar las palabras para construir una alarma mayor de la que ya está experimentando la sociedad.

Fotos: Sol Vázquez

Fuente: InfojusNoticias

ENCRUCIJADAS. ¿Scioli no tiene alternativas?

Al parecer, Horowicz no ve otra posibilidad mejor de gobierno que Scioli ¿no? Y ustedes, ¿qué opinan?

Cuando la encuesta organiza toda la estrategia política

Los datos que arrojan los sondeos sobre el paro general y también de cara a las elecciones de 2015.




POR ALEJANDRO HOROWICZ / TIEMPO ARGENTINO
 
Deporte político nacional mayoritario: leer encuestas. Interpretarlas, es otra cosa; sobre todo cuando se leen estáticamente. En lugar de considerarlas fotogramas de una película, escenas congeladas de un proceso dinámico, suelen leerse como un oscuro dictamen de los dioses, y por tanto sólo se trata de "acompañarlas", de acomodar el discurso a la "opinión de la gente". Entonces, de la "justicia por mano propia", de la "ausencia de Estado", del asesinato de pobres peligrosos, la agenda pública pasa sin demasiada reflexión al último paro general.
 
Las encuestas mandan y en el trabajo de Ibarómetro, publicado ayer por Página 12, si se suma el 28,3% de los que consideran el paro "nada justificado", con el 25,8 del "poco justificado", se obtiene una mayoría del 54,1 por ciento. En esta lectura la mayoría estaba en contra del paro, y la prepotencia sindical –no en vano la dirección tiene una imagen pública pésima, 65 por ciento– hizo uso del transporte, del control de todos los medios de transporte, para impedir que los trabajadores de a pie accedieran a sus puestos de trabajo.
 
Una pregunta no debería ser eludida: ¿por qué Hugo Moyano puede lo que Luis Barrionuevo no puede? Es de dominio público que los trabajadores gastronómicos no acataron el paro. La mayor parte de los restaurantes y bares permanecieron abiertos. Y el intento de forzar el cierre resultó ineficaz. En cambio, todos los gremios del transporte –incluidos subte y aviones– acataron la directiva. Dicho con sencillez: Moyano representa a sus afiliados, Barrionuevo no.
 
Entonces, la idea de medir en "general" los "motivos" del paro no pareciera ser la adecuada. No siempre la gente reflexiona así, no parece el caso donde todos conocen el porqué, y mucho menos en términos tan conceptualmente políticos. Sólo una encuesta por rama de trabajo arrojaría resultados más confiables, y facilitaría una explicación más consistente, ya que la disparidad del comportamiento hiere la vista.
 
La dispersión salarial de los trabajadores en relación de dependencia explica, pero no debería ser excluyente. Las condiciones de trabajo importan. Y sobre todo, la capacidad de negociación de una dirección sindical no depende tan sólo de su propia aptitud para enfrentar a la patronal, sino también de la capacidad colectiva; capacidad que suele estar determinada por los sectores más dinámicos del movimiento obrero, y los otros suelen viajar chupados. Esto es, aprovechan la sinergia ajena como fuerza propia. Que un sindicato como La Fraternidad, que nuclea a los maquinistas ferroviarios, con asalariados que pagan Impuesto a las Ganancias, se pliegue al paro y Empleados de Comercio no lo haga, va mucho más allá de las opiniones políticas de sus dirigentes.
 
Quien piense que entre el paro general y el comportamiento de Cavallieri no hay relación se equivoca.
 
Armando Cavalleri –pope mercantil durante décadas– sabe aprovechar las circunstancias. Había aceptado un salario de bolsillo de 6700 pesos, lo que suponía un aumento del 29,9 por ciento, pero cuando debían rubricar el convenio, sin decir agua va, apuró un pliego de "nuevas exigencias". A juicio de Carlos de la Vega, dirigente empresario del sector: "Estalló el acuerdo, de eso no hay dudas. Estamos tratando de recomponer las esquirlas." Si se tiene en cuenta que el convenio había sido anunciado en la Casa Rosada, con foto presidencial y todo, no se puede desechar como asuntillo menor.
 
Quien piense que entre el paro general y el comportamiento de Cavallieri no hay relación se equivoca feo. La sociedad argentina no tiene en alta estima a la gerontocracia sindical, pero los trabajadores saben que los sindicatos sirven. No en vano el nivel de sindicalización argentino duplica holgadamente el brasileño, y ni que hablar del chileno. De modo que la directiva de Comercio, con su "picardía", modifica las relaciones de fuerza en materia salarial, y al hacerlo también transforma las opiniones de sus afiliados. Y una nueva encuesta (organizada con preguntas más cerradas, menos generales), arrojará nuevos resultados. El repudio al piquete –84 por ciento– no es anecdótico, y el intento de las corrientes sindicales referenciadas en la izquierda por no perder visibilidad pública, deberían reconsiderar ese instrumento. Sin olvidar, por cierto, que una minoría no lo rechaza, y que esa izquierda está bastante lejos de representarla electoralmente.
 
Ergo, valuar políticamente este paro general no es tan sencillo, sus efectos recién arrancan, y se trata de saber si será el pórtico de un nuevo paro o si esto fue todo. La sociedad percibe y las encuestas registran que este paro forma parte de los movimientos requeridos por la realineación de fuerzas del tablero electoral 2015. Ahora bien, es precisamente en ese terreno donde debería interpretarse políticamente el comportamiento obrero. 
 
OTRA VEZ LAS ENCUENTAS. No hubo paros generales durante el primer gobierno de Néstor, y otro tanto sucedió con el primero de Cristina. No es preciso leer encuestas para saber los motivos. No se trata de que la protesta no tuviera razones, sino más bien remite a la naturaleza de las expectativas. Hace mucho tiempo que los sectores populares esperan muy poquito; hasta se podría decir que recibieron, en esos días, más de lo que esperaron.
 
Hoy la crisis global del capitalismo, un evidente ralentamiento del comercio internacional, afecta. Brasil se detuvo, Argentina crece mucho más despacio, la aspiradora financiera prosigue su marcha y los griegos pueden colocar deuda pública a menos del 6% de interés anual, por primera vez en años. La derechización de la sociedad global, de sus valores colectivos, avanza a paso de ganso.
 
¿En la Argentina pasa lo mismo? Una encuesta que Poliarquía Consultores, publicada el domingo 13 en La Nación, registra una intención de voto del 25% para Sergio Massa, seguido por el gobernador de Buenos Aires, 21%, y el jefe de gobierno porteño cierra el selecto pelotón, 16 por ciento. Tres candidatos del panradicalismo alcanzan, en el caso de que sus votos fueran acumulables, el 23 por ciento: Hermes Binner, con el 9, seguido por el ex vicepresidente Julio Cobos, 8%, y con cierta sorpresa cierra Elisa Carrió, con el 6 puntos porcentuales.
 
Si estos números se mantuvieran hasta la hora señalada, la Argentina se enfrentaría por primera vez desde 2003 a un escenario con segunda vuelta. Las preferencias volcadas sobre el eje "continuidad-cambio" aportan cualitativamente a inteligir sentido político: el 46% expresó que votaría a un candidato que "cambie algunas cosas y continúe otras", sólo el 33 indicó que elegiría a alguien que "cambie la mayoría de las cosas" y el 15% advirtió que preferiría a quien "continúe la mayoría". De modo que la mayoría no apunta hacia cambios drásticos, ni de derecha ni de izquierda, con respecto a la gestión K. Línea de continuidad: salario, empleo y consumo; línea de discontinuidad: seguridad e inflación.
 
Ahora bien, esta encuesta deja en claro que difícilmente el oficialismo tenga un candidato que no sea Daniel Scioli. Otro dato: con Massa sería la batalla decisiva. Una batalla entre un intendente y un gobernador de la provincia de Buenos Aires. Mauricio Macri, por su parte, no logra avanzar en su armado político. De modo que toda su chance pasa por alguna clase de acuerdo con el radicalismo. Carrió está dispuesta, pero pareciera ser la única.
 
Los Oktubres, el grupo de intendentes jóvenes que a fines de enero, en medio de la zozobra causada por huelgas policiales, cortes de servicios y devaluación de la moneda, respaldaron sin vueltas al gobierno. Dos meses más tarde, con el panorama más estable, el espacio busca ampliarse más allá de los límites de la provincia de Buenos Aires con la intención de "ser parte de la discusión" de cara a 2015. Ellos terminarán por hacer lo que les indique Cristina. En rigor de verdad, Scioli depende de la decisión de la Casa Rosada. Dos caminos quedan abiertos. En el primero, Cristina empioja el camino de Scioli, para seguir siendo la jefa desde el llano. En el segundo, apoya al gobernador y acepta que su tiempo político ya es parte de la historia.